Fedón o de la inmortalidad del alma, como casi todos los diálogos platónicos, es un abanico de varia y abigarrada materia; acaso no incordie una sumaria enumeración: la prueba de la inmortalidad, que ya se anuncia desde el título, sustentada en un minucioso desarrollo argumentativo de Sócrates; el ejercicio de la filosofía como una severa (y ascética) preparación para la muerte; la templanza como virtud cardinal del sabio; la clara alusión a la teoría pitagórica de la metempsicosis; el camino de las almas en dirección al Hades; la hipótesis de que el conocimiento es, por sobre todas las cosas, reminiscencia (“aprender no es más que recordar”, se subraya y reitera); el célebre y último recordatorio de Sócrates: “Critón, debemos un gallo a Asclepio” (no y de ninguna manera a Esculapio, versión romana y, obviamente, posterior de Asclepio; difícilmente Sócrates y sus discípulos pudiesen adivinar, a tantas décadas vista, cuáles serían las correspondencias entre los dioses griegos y los romanos).
La historia de los aviadores que golpearon el corazón de la Alemania nazi
Fuego sobre Berlín. Explosiones en el cielo. Duelos aéreos a alturas inconcebibles entre enjambres de cazas enemigos. Corazones rotos en los pubs de la campiña inglesa. El horror de los civiles en las ciudades arrasadas de Alemania. "Los amos del aire" es la historia los jóvenes estadounidenses que pilotaron los bombarderos que ayudaron a derrotar a los nazis, relatada por el historiador y experto en la Segunda Guerra Mundial Donald L. Miller.
El tiempo y la posibilidad de rememorar el presente a través del pasado. Ese presente pluscuamperfecto que, al atraerlo hacia nosotros mucho tiempo después, se nos muestra más benigno y menos belicoso. ¡Ay, los recuerdos y su matiz caprichoso! ¿Para qué amargarnos con lo que fuimos si no hemos sido capaces de llegar a ser todo lo que deseamos? La distancia entre pensamiento y realidad siempre es trágica, por imperfecta e inabarcable. Sin embargo, en manos de Chéjov es tragicómica.
Había una vez un actor de Hollywood que se llamaba Al Pacino y que quería ser escritor de novelas. Tras rodar “El Padrino” y dirigir para el cine una obra de Shakespeare, alguien le dijo que en España vivía un profesor que se daba un aire a él y que se llamaba Justo Sotelo. Había nacido en Madrid, en el barrio de Chamberí, se había hecho economista y trabajado como bróker, y luego se había licenciado en literatura y escrito una tesis doctoral sobre un escritor japonés que también se daba un aire a Justo Sotelo, sobre todo en su pasión por la música clásica y el jazz y algunos escritores como Kafka y Scott Fitzgerald, aunque todos decían que tenía una forma de ser más parecida a la de Woody Allen, con sus sempiternas gafas, su continuo cuestionamiento de todo y esa penetrante manera de ver la vida.
|
Reseña del poemario "La hija del desierto", de Soad Al Kuwari
Soad al Kuwari es una consolidada poeta catarí, con un amplio recorrido lírico que se inicia en el año 2020 con el poemario “No era mi alma” y que hasta la actualidad ha hecho entrega de siete textos. “La hija del desierto” es un libro que había visto la luz en el año 2001 pero que ahora lo hace para el público de habla hispana tras la magnífica traducción llevada a cabo por el escritor y traductor marroquí, Mohamed Ahmed Bennis.
Edhasa. 2022
Recién terminé la lectura de ILIÓN de Mario Villén Lucena y aún me siento atrapado. Bien cierto es que no uso en mis reseñas calificativos o expresiones como me enganchó, me atrapó desde el minuto uno o desde la primera página, pero en esta ocasión es que ese “atrapado” no es, no viene a significar que no pudiera dejar de leer la novela, por ser tal su intriga, su fluidez, (que también).
Autora de “El maestro de azúcar”
La escritora asturiana Mayte Uceda publica una nueva novela titulada “El maestro de azúcar", una historia colonial que nos traslada a la isla de Cuba. En ella retrata la lucha ante las injusticias que cometían los hacendados españoles, pero también la fuerza del amor que surge entre colonos o personas de diferente procedencia. Todo en una época convulsa, muy cercana a lo que José Martí llamó la “Guerra Necesaria” y que dio como resultado una supuesta independencia, vigilada por los estadounidenses.
Corría el año litúrgico de 1059 en Bryggia.
|