La lectura comenzó a las seis de la tarde del jueves 23, con un nombre propio de peso: el Premio Cervantes 2025, Gonzalo Celorio, encargado de dar vida a las primeras líneas. Tras él, desfiló una nutrida representación de la vida institucional, política y cultural del país, desde el presidente del Círculo, Juan Miguel Hernández León, hasta el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y varios ministros del Gobierno, junto a embajadores de países como Alemania, Francia, Reino Unido, Japón o Canadá.
Durante cerca de cuarenta horas ininterrumpidas, hasta la noche del sábado 25 de abril, el histórico edificio madrileño se transformará en un auténtico foro ciudadano, donde lectores anónimos y figuras públicas compartirán protagonismo prestando su voz a las páginas del Quijote. Una celebración colectiva que trasciende generaciones y fronteras.
Porque, más allá de Madrid, la lectura volverá a proyectarse al mundo. Casi un centenar de instituciones de 32 países participarán mediante conexiones en directo, desde sedes del Instituto Cervantes en ciudades como Pekín, Tokio, Nueva Delhi o Dublín, hasta enclaves tan singulares como el Complejo de Comunicaciones de Espacio Profundo de Robledo de Chavela o una de las embarcaciones de la ONG Open Arms.
La programación se completa con una agenda abierta al público que mezcla tradición y creatividad: talleres de escritura, partidas de ajedrez, propuestas de arte urbano, sesiones de efectos Foley o freestyle, junto a iniciativas tan sugerentes como “El Quijote en 59 minutos” o la irreverente “conferencia Majara”.