Reseña del poemario "Despertar en la aurora", de Alicia Aza. Publica Valparaíso Ediciones (Granada,2026)
28/06/2026@21:21:00
Hay libros que nacen de una certeza y otros que surgen de una búsqueda. Despertar en la aurora, de Alicia Aza, pertenece a estos últimos. Estamos ante un poemario concebido como un viaje interior, una travesía en la que la autora recorre los territorios de la memoria, del cuerpo y del lenguaje para llegar a una forma más profunda de conocimiento. No se trata, sin embargo, de una exploración intelectual ni de una indagación abstracta. Lo que aquí se pone en juego es la propia experiencia de vivir, amar, perder, recordar y renacer.
Nuestro poema de cada día
Del poemario titulado Primeras canciones (1922) seleccionamos tres poemas para su comentario; los titulados “Remanso, canción final”, “Media luna” y “Claro del reloj”.
CAPÍTULO 1
La primera vez que oí hablar de Mar de Marchis fue precisamente la noche de la presentación de mi novela “Muerte de atlante” –Anaya, 2024- en Alicante. Ese nombre, de resonancias vagamente aristocráticas, con equívocos vislumbres de máscara veneciana, divisada tal vez en la grisalla vaporosa de algún canal durante los carnavales, todavía no significaba nada para mí cuando se lo oí pronunciar a Rafa Burgos, el veterano y destacado periodista de El País. La mención surgió en un excelente restaurante marroquí al que acudimos después de la brillante y generosa intervención de mi paisano y tocayo. Cumplido en la librería el consabido ritual de firma de ejemplares, no tuvimos que hacer otra cosa que cruzar la calle para ir a buscar nuestro premio: una cena africana y suculenta.
Deberíamos tener cada día un tiempo y un espacio donde no sepamos lo que dicen los periódicos, un lugar donde puedas sacar a la luz lo que eres y lo que podrías ser”. Nos lo recordaba el célebre mitólogo Joseph Campbell, hablando de lo que significa una noche como la que venimos de vivir. Con la primera ola de calor, nuestra última noche de San Juan.
Imagínense entrando en la consulta de un médico para lo que se supone que es un chequeo rutinario y salir con tu vida irrevocablemente cambiada. Este es precisamente el impactante punto de partida de Nino, la ópera prima de Pauline Loquès. Conocemos a Nino Clavel, un joven de veintitantos años, mientras recorre los asépticos pasillos de un hospital. La noticia es desoladora: cáncer de garganta, relacionado con el VPH. La consulta tiene una frialdad escalofriante, casi un error administrativo en el tono, como si el peso de las palabras no se reflejara en la acústica de la sala. El tiempo empieza a correr de inmediato: un tratamiento agresivo, quimioterapia y radioterapia, que debe comenzar en tan solo tres días.
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Reseña de la novela de Francisco Morales Lomas. "Un siglo llamado invierno". Granada, Esdrújula Ediciones, 2025
Sabemos de antemano que Francisco Morales Lomas es un escritor prolífico, y lo subrayo, muy prolífico, que en su trayectoria ha tocado prácticamente todos los palos de los géneros literarios, incluso ese menos difundido pero que tanto le apasiona como es el del teatro, para el cual ha creado un término que por su temática ha denominado “teatro caníbal”. Sin duda en sus inicios demostró ya que era un investigador de valía cuando se atrevió a realizar su tesis doctoral sobre Valle Inclán. Y esta atención investigadora tan constante no ha cesado de dar muy variados frutos, uno de los cuales -aunque dejo atrás muchos otros- digo que es el del ensayo, con datos siempre muy bien documentados; por ejemplo, el dedicado al más admirado poeta también de la Generación de 1898, titulándolo Poética machadiana en tiempos convulsos que a la vez subtitula como Antonio Machado entre la República y la Guerra Civil. Toda esta actividad literaria la completa, y muy dignamente, con la poesía y la narración (incluyendo en esta la modalidad del relato breve).
Nuestro poema de cada día
Este poemario fue escrito en 1922, pero no se publicó hasta 1936; y lo integran las siguientes composiciones: “Remansos”, “Remansillos”, “Variación”, “Remanso, canción final”, “Media luna”, “Cuatro baladas amarillas”, “Palimpsestos (I. Ciudad. II. Corredor. III. Primera página), “Adán”, “Claro reloj” “Cautiva” y “Canción”. En general, los poemas han adelgazado su componente narrativo para quedar reducidos a puro lirismo. Y salvo en el caso de “Adán” -que es un soneto-, en el resto de los poemas García Lorca opta por el verso breve -una fuerte heterometría combina desde versos bisílabos a octosílabos; tal es el caso, por ejemplo, del poema “Corredor”-; y están presenten los elementos básicos de la poesía popular -rimas asonantes, romancillos, estribillos, reiteraciones léxicas, paralelismos de estructura sintácticas muy sencilla...- combinados con imágenes de corte surrealista y sorprendente belleza plástica.
Penguin Random House. 2024
Dentro del actual revisionismo; estimo que se puede considerar historiográfico e inteligente, y lo escribo sin el más mínimo rechazo a dicho planteamiento; que se está produciendo sobre el Medioevo hispánico, tenemos aquí un libro que merece leerse y conocerse, con el mayor cuidado y rigor que sea posible, ya que es muy complejo de reseñar o de analizar.
Nuestro poema de cada día
El soneto de Blas de Otero refleja la angustia existencial del ser humano ante el silencio divino. A través de metáforas y un lenguaje intenso, el poeta expresa su desamparo y la búsqueda de trascendencia, encontrando en la poesía un refugio para mitigar su dolor y soledad.
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