05/09/2026@21:21:00
La llegada de Luis de Requesens a los Países Bajos marcó un cambio significativo en la política de la Monarquía Hispánica. Felipe II decidió enviar a este noble catalán de confianza para implementar una estrategia de “blandura” y conciliación, tras la dura gestión militar y fiscal del duque de Alba. Sin embargo, el libro revela que Requesens no contaba con un plan estratégico propio, sino que se encontró con una situación insostenible: un ejército desmesurado, una deuda exorbitante y una rebelión profundamente arraigada. La política de perdón general y negociación que intentó llevar a cabo fracasó no por falta de voluntad, sino debido a la imposibilidad de alcanzar una solución negociada ante la intransigencia de los rebeldes y las dificultades económicas que enfrentaba la Corona.