El diccionario tembló, el intelectual burgués rasgó vestiduras, mis huesos se sacudieron, mis nietas, las nietas que estaban viendo el espectáculo en el medio tiempo del Super tazón, rieron, cantaron, existieron.
Este poema se titulaba, originariamente, “Oda a Bilbao”. Blas de Otero logró publicarlo, eludiendo la censura de la época, en la revista gaditana Platero; y para ello, cambiándole el título en una hábil maniobra de camuflaje, pasó a llamarlo “Muy lejos”.
La nueva novela de Miguel Ángel González lleva por título “Las tres familias”. Cuenta un curioso episodio de la mafia siciliana ocurrido en los años cincuenta del pasado siglo. El comienzo de la novela nos sorprende con la teoría de que los fundadores de la mafia fueron tres hermanos españoles que huyeron desde una población castellana después de cometer un crimen, llegaron como polizones a Italia y crearon allí las tres grandes familias de la Mafia.
Los jóvenes de la generación Y o Z no tienen ni idea de lo que significa el título de esta columna. Y los Alfa Centauro de 16 tacos ni te cuento. Les sonará a un rap de C. Tangana o Bad Bunny. Los chicos de ahora cambian la religión por los valores cívicos. Prefieren un tipo fashion de espiritualidad pop como el nuevo álbum de Rosalía.