Aclaraciones poéticas (“desfaciendo entuertos”): dos títulos para un mismo poema de Blas de Otero. [IV]Este poema se titulaba, originariamente, “Oda a Bilbao”. Blas de Otero logró publicarlo, eludiendo la censura de la época, en la revista gaditana Platero; y para ello, cambiándole el título en una hábil maniobra de camuflaje, pasó a llamarlo “Muy lejos”.
Muy lejos
Unas mujeres, tristes y pintadas, sonreían a todas las carteras, y ellos, analfabetos y magnánimos, las miraban por dentro, hacia las medias.
Oh cuánta sed, cuánto mendigo en faldas [5] de soledad. Ciudad llena de iglesias y casas públicas, donde el hombre es harto y el hambre se reparte a manos llenas.
Bendecida ciudad llena de manchas, plagada de adulterios e indulgencias; [10] ciudad donde las almas son de barro y el barro embarra todas las estrellas.
Laboriosa ciudad, salmo de fábricas donde el hombre maldice, mientras rezan los presidentes de Consejo: oh altos [15] hornos, infiernos hondos en la niebla.
Las tres y cinco de la madrugada. Puertas, puertas y puertas. Y más puertas. Junto al Nervión un hombre está meando. Pasan dos guardias en sus bicicletas. [20]
Y voy mirando escaparates. Paca y Luz. Hijos de tal. Medias de seda. Devocionarios. Más devocionarios. Libros de misa. Tules. Velos. Velas.
Y novenitas de la Inmaculada. [25] Arriba, es el jolgorio de las piernas trenzadas. Oh ese barrio del escándalo... Pero duermen tranquilas las doncellas.
Y voy silbando por la calle. Nada me importas tú, ciudad donde naciera. [30] Ciudad donde, muy lejos, muy lejano, se escucha el mar, la mar de Dios, inmensa. Blas de Otero: Pido la paz y la palabra. Bilbao, El gallo de oro Ediciones, 2026.
Escribe Lucía Montejo Gurruchaga: “Este poema apareció por primera vez en Platero (Cádiz, núm. XXIV, 1954, 12), donde había sido respetado y figuraba íntegro a pesar de que llevaba la siguiente cita evangélica: “Así también vosotros por fuera os mostráis justos a los hombres; mas por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad” (Mt. 23:28). Sin embargo, creyeron que en esta ocasión y formando parte de un libro, no pasaría la censura. Sabina de la Cruz, en su Blas de Otero. Contribuciones a una edición crítica de su obra (Madrid, Universidad Complutense, 1983, 997), señala que las circunstancias hacían aconsejable suprimir la cita e incluir el poema autógrafo aunque la lectura se viera muy dificultada, ya que, un poema referido a Bilbao que denuncia una sociedad hipócrita preocupada solo por las apariencias, que practica una religión de conveniencias y en la que se produce la explotación del hombre por el hombre, sería difícil que pasara sin tachaduras. La revista Platero pudo editarse hasta octubre de 1954 y a juicio de Fanny Rubio -Las revistas poéticas españolas (1939-1975) (Madrid, Turner, 1976, 61)- tuvo las condiciones necesarias para reunir a los distintos sectores de la poesía y con su estela juanramoniana abrió paso tanto a la tendencia existencial, como a la surrealista, y a la testimonial y comprometida. Blas de Otero publicó en ella en varias ocasiones desde 1951 a 1954. (Algunos de estos poemas, como el titulado ‘Así es’ (Platero, VIII, 1951), los sonetos ‘Qué extraño carrusel de cristal rojo’ (Platero, IX, 1951) y ‘Negra delgada’ (Platero, XVI, 1952), no los recogerá en ninguno de sus libros)”. Cf. “Blas de Otero y la censura española desde 1949 hasta la transición política. Primera parte: de Ángel fieramente humano a En castellano”. Revista de Literatura (CSIC), tomo 60, núm. 120, 1998, págs 491-516. El texto transcrito corresponde a la nota 22. Artículo completo: http://www.represura.es/represura_3_mayo_2007_articulo3.html [La segunda parte de este artículo -De Que trata de España (1964) a Todos mis sonetos (1977)- se publica, igualmente, en la Revista de Literatura, tomo 62, núm. 123, 2000, págs. 154-175]. http://www.represura.es/represura_4_octubre_2007_articu lo4.htlm Dejando aparte la exacerbada crítica hacia Bilbao -(“el poema denuncia una sociedad hipócrita preocupada solo por las apariencias, que practica una religión de conveniencias y en la que se produce la explotación del hombre por el hombre”: no debe olvidarse que Otero es bilbaíno y que conoce a fondo la sociedad de la época en la que escribe este poema)-, y entrando en cuestiones formales, el texto es un romance heroico, distribuido en agrupaciones de cuatro versos, y en el que se mantiene la rima asonante /é-a/ en los 16 versos pares. Y hay un recurso fónico en los versos 15-16 que no pasa desapercibido porf su gran fuerza expresiva: “[…] oh altos hornos, / infiernos hondos en la niebla”. Como puede observarse, existe cierta semejanza fónica entre los vocablos “hornos” e “infiernos” -además de una evidente relación semántica por su contenido-; y, asimismo, entre los vocablos “hornos” y hondos”, adjetivo este -“hondos”- en claro contraste con el adjetivo “altos”, que precede al nombre “hornos”. Sin duda, aliteraciones y paranomasias están en la base de un significado conceptual tan enfáticamente intensificado. Puedes comprar el libro en:
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