10/09/2026@16:16:00
Hay realidades ante las cuales las palabras parecen insuficientes y, sin embargo, precisamente por ello, tenemos el deber de encontrarlas. A mí me sucede cuando contemplo la pobreza, la exclusión y esa forma silenciosa de desposesión que obliga a tantos seres humanos a abandonar su tierra en busca de lo que, con cierta ligereza, llamamos «el sueño europeo». Detrás de esa expresión hay, muchas veces, algo mucho más elemental y profundo: el deseo de poder vivir. Vivir con dignidad, desarrollar las propias capacidades, ofrecer un futuro a los hijos y habitar el mundo sin que la pobreza determine de antemano los límites de una existencia.