11/07/2026@11:11:00
La canción del verano se escribe en clave de sol, en orden a tres compases corales. Comienza con el chupinazo de San Fermín, continúa con las mismas aglomeraciones en playas, carreteras y aeropuertos -sumemos en esta edición las marabuntas celebrantes de la Copa del Mundo de fútbol-, y concluye con el regreso, para muchos deprimente, a su insoportable individualidad.