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Neopopularismo

Nuestro poema de cada día

El legado literario de José María Pemán y su reivindicación actual

07/10/2025@11:11:00
José María Pemán cultivó los más variados géneros, desde la poesía y la novela, hasta el ensayo, la oratoria y el periodismo; pero es en el teatro en donde obtuvo sus mayores éxitos. Durante la República -a la que se opuso radicalmente- estrenó los dramas en verso El divino impaciente (1933) -sobre San Francisco Javier-, Cisneros (1934) y Cuando las Cortes de Cádiz (1934), obras que alcanzaron una relevante significación política.

Nuestro poema de cada día

García Lorca canta el doloroso sacrificio del amor no correspondido

El poema de Federico García Lorca expresa el dolor y la dificultad de amar. A través de un estribillo repetido, se refleja el sufrimiento que provoca el amor no correspondido, utilizando metáforas sobre el aire y la tristeza. Su musicalidad y ritmo evocan la tradición folclórica andaluza.

Nuestro poema de cada día

José Luis Hidalgo: un poeta infantil con eco en el presente

La "Noche de Reyes" es una nana de José Luis Hidalgo que invita a los niños a dormir, anticipando la llegada de los Reyes Magos. El poema, con su ritmo y sencillez, evoca ternura y nostalgia, siendo parte de su obra "Canciones para niños", escrita en 1937.
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Nuestro poema de cada día

Dos poemas de los inicios poéticos de Concha Méndez

De las tres etapas que jalonan la trayectoria poética de Concha Méndez (juventud y vanguardia; guerra civil y exilio; intimismo y reflexión existencial), nos centramos en la primera, compuesta por tres libros en los que se advierte la influencia del neopopularismo de Rafael Alberti y de Federico García Lorca: Inquietudes (1926), Surtidor (1928) y Canciones de mar y tierra (1930), obras en la que, además, incorpora temas vanguardistas propios de lo que por entonces se consideraba “la modernidad”, y que habían sido ajenos a la poesía.

Nuestro poema de cada día

Rafael Alberti: Hacia la poesía social

Rafael Alberti nace en el Puerto de Santa María (Cádiz) el 16 de diciembre de 1902, lugar en el que fallece el 27 de octubre de 1999. Sus ceniza fueron esparcidas en la Bahía de Cádiz -el mar de su juventud-, según su propio deseo. [Y no es casual que el poema con que concluye Marinero en tierra lleve por título “Funerales”.