Entrar al Teatro Maravillas esperando una comedia burguesa es el primer síntoma de una deliciosa, absoluta e imperdonable irresponsabilidad.
El Teatro Maravillas pone el reloj en hora para mostrar seguidamente 90 minutos de representación. Una producción nacida de los pliegues de la realidad que se adentra en la cartografía de los afectos contemporáneos.
"La importancia de llamarse Ernesto o la importancia de ser honesto", es una obra de imprescindible para todos los amantes del teatro de Oscar Wilde.