El diccionario tembló, el intelectual burgués rasgó vestiduras, mis huesos se sacudieron, mis nietas, las nietas que estaban viendo el espectáculo en el medio tiempo del Super tazón, rieron, cantaron, existieron.
Este poema se titulaba, originariamente, “Oda a Bilbao”. Blas de Otero logró publicarlo, eludiendo la censura de la época, en la revista gaditana Platero; y para ello, cambiándole el título en una hábil maniobra de camuflaje, pasó a llamarlo “Muy lejos”.