Nuestro poema de cada día
05/03/2026@07:07:00
El neorromanticismo de Luis Cernuda asoma en este poema, que recuerda a las “Rimas”, de Bécquer, por la sencillez sintáctica y léxica, por la ausencia de complicados recursos estilísticos y, sobre todo, por la suave melancolía que destila.
La jungla de cristal y sus secuelas... Este thriller de acción tuvo tanto éxito en 1988 que no solo dio lugar a una serie de secuelas, sino que también se convirtió en sinónimo de películas donde el o la protagonista debe enfrentarse a todo un ejército en un solo lugar. Los ejemplos abundan. Ya sea un bombero luchando contra criminales en un estadio en Muerte Súbita (1995) o un cocinero a tiro limpio en un acorazado repleto de terroristas en Alerta máxima (1992), el principio siempre es similar. Ahora se estrena Cleaner: rescate vertical, otra película que sigue los pasos del clásico. Sin embargo, también toma su propio camino y no acaba cumpliendo con todas las expectativas.
Nuestro poema de cada día
El poema que presentamos a continuación forma parte del tercero de los libros que componen La realidad y el deseo: “Un río, un amor”; obra de 1929, adscrita al surrealismo, aunque distante de los excesos del surrealismo francés. El tema de la composición es la lamentación del poeta por su penoso estado espiritual. Y, para articular este tema, el poeta compara su depresiva interioridad -plano real- con el viento -plano evocado-. Dicha comparación se extiende por catorce de los quince versos de que consta el poema para, en el quince, recordar, frente a la situación presente de desolación, una situación pasada de alegría, felicidad y dicha, de plenitud vital perdida.
El presente artículo propone una breve especulación sobre literatura, partiendo del seísmo que recientemente sacudió la república de nuestras letras –Uclés, el Nadal- y las réplicas que se han registrado en forma de columnas de opinión y sucesos derivados de la apoteosis uclesina, como la cancelación del foro sevillano sobre la Guerra Civil convocado por Pérez Reverte. Y aunque nuestro aguerrido capitán de los tercios viejos goce aquí de algún protagonismo, para que nadie se llame a engaño empezaré advirtiendo que en estas líneas no cabe ningún dios literario, porque son líneas de orientación acusadamente agnóstica.
Nuestro poema de cada día
El libro de Federico García Lorca Nuevas canciones (1921-1924) lleva weste título en la primera edición; luego el poemario se titulará simplemente Canciones. Y está compuesto por once secciones, que llevan los siguientes títulos (entre paréntesis, el número de poemas que integran cada una de ellas): I. “Teorías” (14). II. “Nocturno de la ventana” (4). III. “Canciones para niños” (7). IV. “Andaluzas” (9). V. “Tres retratos con sombras” (6: Verlaine/Baco, Juan Ramón Jiménez/Venus, Debussy/Narciso). VI. “Juegos” (8). VII. “Canciones de luna” (7). [1925] VIII. “Eros con bastón” (7). IX “Trasmundo” (7). X. “Amor” (10). XI. “Canciones para terminar” (9). En total hay, pues, 88 poemas.
|
Carmen Palomo Pinel explora en sus poemas el espacio que existe entre lo visible y lo invisible, así como entre lo mínimo y lo inmenso, y también entre lo cotidiano y lo sagrado.
Nuestro poema de cada día
Antonio Machado, en su poema "El mañana efímero", critica el tradicionalismo y la decadencia de España, describiéndola como una nación estancada y vacía. Sin embargo, anhela una nueva España, joven y redentora, que surja del pasado y rechace el inmovilismo para abrazar la renovación y el progreso.
En tiempos de inmediatez, Bibbiana Cau invita a bajar el ritmo y escuchar las voces que vienen de lejos: las de las mujeres que, generación tras generación, cuidaron la vida con sus manos, su intuición y su conocimiento transmitido en secreto. El libro no es solo una novela si no que es una recuperación simbólica del legado de las parteras, aquellas figuras esenciales que acompañaban el inicio y el fin de la vida en los pueblos.
Éramos noveles actores, refugiados políticos en Francia, almas heridas por la dictadura de Pinochet. Nuestras voces eran subversivas: voces de regreso a la vida, voces de renacimiento, voces arrojadas al mundo para gritar el dolor.
|
|
|