Imagínense entrando en la consulta de un médico para lo que se supone que es un chequeo rutinario y salir con tu vida irrevocablemente cambiada. Este es precisamente el impactante punto de partida de Nino, la ópera prima de Pauline Loquès. Conocemos a Nino Clavel, un joven de veintitantos años, mientras recorre los asépticos pasillos de un hospital. La noticia es desoladora: cáncer de garganta, relacionado con el VPH. La consulta tiene una frialdad escalofriante, casi un error administrativo en el tono, como si el peso de las palabras no se reflejara en la acústica de la sala. El tiempo empieza a correr de inmediato: un tratamiento agresivo, quimioterapia y radioterapia, que debe comenzar en tan solo tres días.
Todo está bien, dicen los optimistas y los corruptos. Todo está mal, dicen los pesimistas y la fachosfera. Todo está regulín, regulán, dicen los mediopensionistas. A mí, no me ha tocado nunca ningún premio ni ningún contrato del Estado, no me quejo, lo importante es seguir vivo aunque en la S. S. (Seguridad Social) ya no interese la salud de los mayores. Mientras, la Puri y la Vani se van a bailar con Panorama y Paris de Noia a las fiestas de Griñón. Nos lo cuenta Azucena del Valle en "¡Todo está bien!". Si ellas lo dicen, les haremos caso.
Las piedras rúnicas erguidas por los vikingos a lo largo de las tierras nórdicas han sido testigos silenciosos de una época marcada por la intriga y la magia. Los símbolos grabados en esas piedras, conocidos como runas, conformaron el alfabeto de los pueblos germanos y del norte de Europa. Su legado perdura hasta nuestros días como un fascinante enigma. La palabra runa significa «secreto» o «misterio». Y el origen de la escritura rúnica ha sido objeto de especulación para muchos arqueólogos, historiadores e investigadores interesados en el tema. Se cree que el alfabeto rúnico es producto de una mezcla de alfabetos como el romano antiguo, el griego y el etrusco. El lenguaje rúnico recibió el nombre de futhark, originado por el sonido de las primeras letras llamadas runas: fehu, uruz, thurisaz, ansuz, raidha y kaunaz.
En el fútbol, como en la vida, hay momentos que parten la historia en dos. No son simples partidos; sino nodos temporales donde el destino de una selección nacional se decide para las siguientes décadas. Argentina, Brasil y España son los ejemplos perfectos de cómo cruzar el umbral del éxito transforma la mentalidad de un país entero. México (su selección de futbol), por el contrario, parece atrapado en un bucle de "casi aciertos" que han forjado una identidad de resistencia, pero no de victoria.
“Nacer y morir son dos grandes enigmas”
La escritora chilena Paz López acaba de publicar en España su ensayo “Pánico y ternura”. Su obra está teniendo una trayectoria literaria que ha sido aclamada tanto en Chile como en el extranjero. La autora ha demostrado ser una voz única y poderosa en la narrativa contemporánea. Su nuevo libro, promete llevar a los lectores a un viaje emocional a través de sus páginas, explorando temas universales que tienen que ver mucho con la experiencia humana.
|
Nuestro poema de cada día
El soneto de Blas de Otero refleja la angustia existencial del ser humano ante el silencio divino. A través de metáforas y un lenguaje intenso, el poeta expresa su desamparo y la búsqueda de trascendencia, encontrando en la poesía un refugio para mitigar su dolor y soledad.
Acantilado, 2026
Un lenguaje suelto, abierto, animado por la curiosidad y el conocimiento –exigencias que propicia el vivir- es lo que muestra este libro que cautiva por su decir y que evoca, en un momento u otro, la figura de la madre como vínculo de significación y unidad.
Los lunes no son un mal día
Decía León Felipe, “como tú, que no has servido para ser piedra de una lonja, ni piedra de una audiencia, ni piedra de un palacio, ni piedra de una iglesia…” Los seres humanos, a veces, somos como piedras, guijarros humildes, y nos pisotean y, alguna vez, alguien tropieza en nosotros, pero las más de las veces nos dan patadas o, simplemente, no nos tienen en cuenta.
Nuestro poema de cada día
|