24/02/2026@13:31:00
Su cuerpo se fue apagando poco a poco desde su llegada a la ciudad de Roma. Unos días antes de su muerte, el malogrado poeta británico le transmitió a Joseph Severn, su fiel amigo y cuidador hasta el final, el famoso epitafio que está grabado en la lápida junto a una lira a la que le faltan la mitad de sus cuerdas como símbolo de su aciago destino.