05/11/2026@21:21:00
Hay una perversidad añadida en el asesinato de una mujer que rara vez aparece recogida en los informes policiales: la facilidad con la que su muerte termina apropiándose de su vida. A partir de ese momento, todo parece conducir inevitablemente al crimen. Las fotografías adquieren un significado distinto, las conversaciones se reinterpretan bajo la sospecha y los recuerdos se someten a una búsqueda desesperada de indicios que quizá nunca estuvieron allí. La mujer que tenía proyectos, contradicciones y una existencia ajena a su asesino acaba convertida en víctima incluso antes de haberlo sido. Como si su biografía necesitara justificarse a través del desenlace.