06/09/2026@12:54:06
Ha sido una grata experiencia, Yoel (usaremos este nombre, ¿vale?, que suena casi como el tuyo y sirve para protegerte), ha sido muy agradable pasar una parte de nuestro tiempo en tu compañía este verano. Es bueno que muestres alguna gratitud, pero en realidad no nos debes nada, o muy poco. Integrarte en nuestra familia, en la medida de lo posible, forma parte de nuestras obligaciones, si queremos ser mínimamente coherentes. Además, tienes derecho a disfrutar de la atención, del cariño y de las oportunidades que merece cualquier chico de tu edad, especialmente si se orienta -y creo que ese es tu caso, precisamente- hacia la luz y hacia la vida, para expresarlo con las palabras acendradas y precisas de don Antonio Machado. Y no supone sacrificio alguno compartir nuestras horas de ocio con un muchacho tan cariñoso, tan solícito como estás demostrando serlo tú. No es ningún esfuerzo, Yoel, te lo aseguro; y lo que no duele –la vida te confirmará esto que yo te anticipo-, lo que no resulta gravoso o hiriente para nuestro ego, aunque pueda entrañar algún valor no tiene demasiado mérito.