Voluntarios de acompañar al viento
Si las abejas se extinguieran, las consecuencias serían catastróficas, provocando una crisis alimentaria, la pérdida de biodiversidad y el colapso de los ecosistemas. Pero no solo las abejas, son tantos los aspectos de la naturaleza que debemos cuidar para no revertir en un planeta inhóspito e inhabitable, que no terminaríamos nunca de enumerarlos. Árboles, céspedes, ríos, montañas, mares, campos, cuevas, minas…