• Diario Digital | Martes, 21 de Noviembre de 2017
  • Actualizado 18:17

ENTREVISTA A RONJA VON RÖNNE, AUTORA DE “YA VAMOS”

“La cultura está muerta porque se olvidan los matices”

Con tan sólo veinticinco años, Ronja von Rönne, columnista de un prestigioso periódico alemán, ha logrado publicar su primera novela "Ya vamos". La joven berlinesa comenzó en una revista escribiendo artículos para mujeres, posteriormente, abrió su blog y tanto ha sido su éxito que una conocida editorial alemana la ofreció escribir un libro. “La idea de la novela no partió de mi sino de la editora”, reconoce la escritora durante la entrevista que mantuvimos en el Goethe Institut de Madrid.

“La cultura está muerta porque se olvidan los matices”

Ronja-PLa escritora alemana, que sabe desenvolverse a la perfección en las redes sociales, sabía desde el primer día que se puso con su libro de “lo complicado que es escribir una novela, por eso, la escribí en primera persona, buscando la facilidad y el no parecer rara”, describe la autora alemana. También cree que, en la actualidad, no existe gran diferencia entre la gente joven y las personas mayores. “La diferencia estriba entre las personas que tienen acceso a Internet y las que no la tienen”, opina Ronja con voz tan dulce que casi no parece alemana.

Pese a haberse convertido en la voz de la generación millenial alemana, ella reconoce que “no pretendo ser la voz de mi generación”. Quizá por eso haya escogido como protagonista de “Ya vamos” a Nora, una joven “tremendamente infeliz y cínica”, apunta y agrega con convicción “hoy en día, las personas nos pasamos gran parte de nuestro tiempo mirando al pasado y lamentándonos de ello, luego miramos al futuro con esperanza pero lo que no estamos haciendo es vivir el presente. Yo pretendo que nos fijemos en que lo importante es vivir el presente”.

Las relaciones interpersonales están cambiando en los últimos años, las relaciones son más abiertas y diferentes a lo establecido convencionalmente. En “Ya vamos”, Ronja von Rönne plantea unas relaciones personales más abiertas. “Hay que estar preparados a nuevas fórmulas. En la novela, son cuatro las personas que tienen relaciones entre ellas. Es una relación poliamorosa que no tiene porque salir bien, aunque los protagonistas se comporten de forma decente y monógama en muchas situaciones”, expone con seguridad la novelista.Ronja - V

“Los personajes de la novela tienen relaciones sentimentales para evadirse de la soledad. Pero, como todo el mundo sabe, la gente no es la solución a la soledad. Si eres una persona solitaria y te juntas con gente inadecuada, no te vas a sentir menos sola. Ahora, ya no nos identificamos como alemanes o españoles, sino que usamos expresiones como soy una persona bi-curiosa o soy alguien a quien le gusta recorrer el mundo. Utilizamos etiquetas que no utilizaban las generaciones anteriores. Antes uno se definía mediante frases como soy alemán y trabajo como ingeniero. Ahora decimos cosas como trabajo como ingeniero, aunque no es nada fijo, y por eso creo que hay un anhelo tan claro de pertenecer a algo”, explica minuciosamente Ronja.

También señala que ha tenido que añadir a la novela el personaje de Maja para dar fuerza a la trama, “un personaje lleno de odio, aunque sea una buena persona, es necesario para ensamblar la trama entre el presente y el pasado y así podamos saber más interioridades de los protagonistas y todo visto desde fuera”.

Una de las características de la literatura de Ronja es el humor, “me gusta que el lector se ría con mis historias”, dice convencida, aunque se toquen temas rudos como las drogas o, incluso, un supuesto asesinato. “Cada época necesita su tipo de humor", subraya. También ha querido sacar la trama principal de la ciudad y ha encontrado en el campo muchas más posibilidades de desarrollarla, aunque el espíritu urbanita está en las fiestas o en la continúa conexión a las redes sociales. “Odio Internet”, afirma tajante.

Siempre que se habla con un autor alemán, el fantasma del nazismo aparece en la conversación. Y más, cuando recientemente han vuelto al Bundestag la extrema derecha. “Hay un grado de tontería tremendo en mi país”, asevera y agrega “el tema del odio está muy presente en mi país y en las redes sociales que, lamentablemente, lo fomentan en exceso. El populismo está creciendo exageradamente en Internet y las voces de las minorías cada vez están más arrinconadas. Precisamente, la cultura está muerta porque se están olvidando los matices”, opina con decisión.

No quiere volver a su tierra sin dejarnos un pequeño mensaje: “olvidaos de Internet y leed libros. Es mucho mejor”, concluye esta inteligente y simpática escritora que tiene un gran porvenir por delante.

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