• Diario Digital | Miércoles, 23 de Mayo de 2018
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"Culito de rosa", testimonio contra la sociedad machista

La nueva novela de Francisco Marcos Herrero, “Culito de Rosa” sirve como un ejemplo más de los muchos que se están sucediendo y que están rompiendo los cánones de la sociedad machista actual.

"Culito de rosa", testimonio contra la sociedad machista

Tras los numerosos escándalos de abusos a mujeres, que a diario salen a la luz, la sociedad reivindica y denuncia con mayor ímpetu la falta de libertad que las mujeres han sufrido en todas las épocas de nuestra historia.

Portada Culito de Rosa_previewEste es el objetivo de “Culito de Rosa”, la nueva novela de Francisco Marcos Herrero, que se presenta en el marco de la Semana del Libro. Una obra que nace de la necesidad del autor por denunciar la represión a la que las mujeres se ven sometidas, para que cada individuo sea responsable y fomente la igualdad.

Francisco Marcos Herrero, que continúa su lucha por resolver los problemas de la sociedad, traslada en esta ocasión al lector a los años 50, época en la que Agustina, una mujer inocente sometida al escarnio de una época depredadora, relata a su hijo, a través de un monólogo, la trama de su vida desde que la destierran a los quince años de Brendecillos, porque su belleza producía lascivia en los hombres, hasta que se asienta en Madrid, destino donde su inocencia tropieza con el abuso de los ricos y de los que manejan el poder.

Bajo un abanico de sentimientos, engaños, lirismo y espontaneidad y un canto de amor al hijo, Francisco Marcos Herrero dibuja en “Culito de Rosa” un escenario de  opresión, huida y traición, que por desgracia sigue siendo de actualidad.

Culito de Rosa” sirve no solo como testimonio del cambio social, sino que también muestra las heridas que provoca un poder opresor, y el vacío y rebeldía ocultos de una sociedad sometida a la obediencia y al silencio. Este libro obliga a pensar en la dignidad humana, a sentirla y compartirla.

El escritor Francisco Marcos Herrero (Palacios del Arzobispo, Salamanca) colabora desde muy joven en diarios con artículos, trabajos monográficos y cuentos, actividad literaria que llegó a compaginar con su profesión farmacéutica. Poco después, se dedica a la novela, momento en el que escribe “Naturaleza”, con la que gana el Premio Villa de Martorell.

Además, es autor de “Échenle un capote al asunto”, obra que recibe los elogios de Miguel Delibes y Francisco Induráin; “Amores peregrinos”, novela cruda y ambivalente; y “El viejo y la Tierra”, Premio de novela Manuel Díaz Luis, de prosa escueta.