Eleanor explicó por qué era considerados “bárbaros” en su enfrentamiento con los romanos en la frontera del Imperio romano. Ha afirmado que: “estos pueblos germánicos fueron los principales enemigos de Roma”, destacando que había un contacto significativo entre ellos y los escandinavos. Algunos de esos escandinavos sirvieron como auxiliares en las legiones romanas. La autora ha mencionado hallazgos arqueológicos que demuestran este contacto, incluyendo objetos encontrados en pantanos. Por ejemplo, ha comentado sobre un peine que apareció en un lago y que fue datado en el siglo II d.C., lo que indica la importancia que otorgaban al cuidado personal. “Los vikingos valoraban mucho la higiene”, señaló con énfasis. Además, Eleanor Barraclough ha querido desmentir varios estereotipos sobre los vikingos. Ha afirmado que la imagen de hombres guerreros con cuernos es completamente falsa. “Se preocupaban mucho por el cuidado corporal”, subrayó, enfatizando que el cuidado del cabello era fundamental para ellos. Investigadores anglosajones también documentaron su estilo de peinado, corto por detrás y largo por delante. “El oro de los vikingos” trata desde una perspectiva profundamente íntima, humana y más compleja de la Era vikinga: las historias ocultas de los seres humanos corrientes y las experiencias cotidianas de los vikingos. La verdadera comprensión de la Era vikinga se encuentra en los fragmentos personales y los restos cotidianos de vidas desaparecidas, especialmente de aquellos que no pudieron contar la historia oficial por su estatus social (demasiado pobres, esclavizados, mujeres, niños, discapacitados...). En su análisis, ha destacado cómo las mujeres anglosajonas se sentían atraídas por estos hombres nórdicos bien cuidados. Esta atención al aspecto personal contrasta con la idea preconcebida de los vikingos como salvajes. “Este estereotipo no refleja la realidad compleja de su sociedad”, añadió Eleanor.
“La sociedad vikinga era multifacética e incluía poetas y narradores de historias. No se puede reducir a los vikingos a ser solo guerreros”Barraclough ha insistido en que “la sociedad vikinga era multifacética e incluía poetas y narradores de historias. No se puede reducir a los vikingos a ser solo guerreros”, ha declarado. Las expediciones vikingas no solo buscaban botín; también implicaban asentamientos y relaciones con las poblaciones locales. Estuvieron muy interesados en la agricultura e, incluso, en las religiones cristianas. La autora ha resaltado que muchas veces las conquistas que llevaban a cabo los vikingos no eran violentas y que existía una asimilación cultural significativa. “El inglés moderno tiene numerosos préstamos del nórdico antiguo debido a esta convivencia histórica, afirma con rotundidad. A pesar de las duras condiciones climáticas, Eleanor Barraclough recuerda que había muchas tierras cultivables en Islandia. Sin embargo, también ha indicado que muchos abandonaron Noruega para escapar de la tiranía de sus reyes. Este éxodo fue motivado por la búsqueda de nuevas oportunidades. En cuanto a Groenlandia, la escritora apunta que “aunque era menos cultivable, existían áreas marginalmente aptas para la agricultura. Aún así, siguieron buscando nuevos territorios como América, debido a la falta de recursos en Groenlandia. En su opinión, fueron los vikingos los descubridores de las tierras americanas del norte. Eleanor también se ha referido al proceso de cristianización en Islandia alrededor del año 1000. Ha explicado cómo las luchas internas llevaron a un consenso sobre unificar bajo una sola ley cristiana para evitar conflictos mayores. “La ley era fundamental para su sociedad”, asevera.
Había grandes diferencias sociales entre esclavos y hombres libres, Eleanor Barraclough ha destacado algunos derechos inusuales para las mujeres en esa época, como el derecho al divorcio si contaban con suficientes testigos. A lo largo de su exposición, la historiadora británico ha evidenciado “el pragmatismo de los nórdicos al comerciar con otras culturas cristianas”. Realizaron ceremonias simbólicas para facilitar el comercio sin renunciar completamente a sus creencias paganas. “Este enfoque práctico refleja una adaptabilidad notable ante nuevas realidades culturales”, sentenció. “La tradición oral era crucial en su cultura”, concluye Eleanor al referirse a cómo transmitían sus leyes y relatos mediante recitaciones anuales antes de adoptar formas escritas, más tarde influenciadas por el cristianismo. Eleanor Barraclough es historiadora, escritora y locutora. Es profesora titular de Historia Pública en la Universidad Bath Spa. Anteriormente fue profesora asociada de Historia y Literatura Medieval en la Universidad de Durham; becaria Leverhulme en la Universidad de Oxford y estudiante de anglosajón, nórdico y celta en la Universidad de Cambridge. En 2013, la BBC la eligió como una de los diez Pensadores de la Nueva Generación y entre sus obras destaca Más allá de las tierras del norte. Puedes comprar el libro en:
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