El escritor Javier Oliva, finalista del Premio Nadal, trabaja en una novela ambientada durante la construcción del monasterio de El Escorial. En la conversación explicó que la obra combina una trama de thriller con una ambientación histórica integrada en la acción, y señaló que no es su primera novela.
Una visita para documentarse
Oliva relató que, tras contactar con el padre Navas y esperar a que pasaran las Navidades, visitó el monasterio. Según su recuerdo, el religioso le mostró distintas dependencias durante varias horas, entre ellas el despacho del prior, un aula y el dormitorio de los novicios, que describió como la antigua biblioteca.
Un protagonista entre las obras
El personaje central es Tello del Saz, un postulante que pasa a trabajar como ayudante de Antonio de Villacastín en las obras. Allí, según explicó Oliva, se suceden hechos que al principio pueden parecer accidentes, y el protagonista comienza a indagar mientras conoce a trabajadores y otros personajes vinculados a la construcción.
Historia integrada en el thriller
Oliva explicó que la ambientación histórica está entrelazada con la trama y planteó la duda entre describir la obra como novela histórica con tintes de thriller o como thriller ambientado en una época histórica. Añadió que reserva el voseo para la realeza y la nobleza, mientras que los trabajadores hablan de forma cercana al habla actual.