www.todoliteratura.es

el

“Los orígenes ocultos de la Semana Santa Andaluza”, de Miguel Ángel Martínez Pozo, explora las raíces ancestrales, culturales, históricas, artísticas y antropológicas de esta manifestación religiosa

16/03/2024@22:22:00
“Los orígenes ocultos de la Semana Santa Andaluza” es el título del nuevo libro que acaba de publicar la editorial Almuzara. Se trata de un revelador libro de Miguel Ángel Martínez Pozo, que más allá de las procesiones y las imágenes religiosas, explora las raíces ancestrales, culturales, históricas, artísticas y antropológicas de esta celebración, cuyas cofradías tuvieron su eclosión en el siglo XI, pero que no fue hasta finales del siglo XV y primer cuarto del siglo XVI cuando aparecieron las penitenciales de Semana Santa.

"El señor de Savarín", de Ignacio Vázquez Moliní/Pepa Gordillo

Edición de Pedro Tabernero, Colección Relatos del Desertor, Sevilla, 2023
No debería sorprender que diplomarse en Ingeniería Ambiental, licenciarse en Ciencias Químicas, dirigir durante más de una década el Departamento de Medio Ambiente y Energías Renovables de Endesa, tal es el caso del editor Pedro Tabernero, tenga como consecuencia una profunda, admirable y prodigiosa labor editorial, fundamentado en el libro ilustrado, un libro único a gran formato en la mayoría de la cincuentena de colecciones que conforma el grupo editorial Pandora.

Selección de poemas de Flor De María Zaky

Flor De María Zaky, mejor conocida literariamente como Himerose, es un faro de brillantez literaria cuyas palabras han iluminado los corazones y mentes de sus lectores. Nació el 27 de octubre de 1968 en Lima, Perú, su trayectoria en el mundo de las letras y las artes comenzó bajo la guía amorosa de su abuela materna, una respetada educadora en el país. Desde temprana edad, Flor quedó cautivada por la belleza de la poesía, la declamación y la canción, sentando las bases para su pasión de toda la vida.

EL VERDUGO: Marionetas reales y llenas de vida

Es verdad que en muchas ocasiones se recuerdan aquellos tiempos, los de la posguerra y años posteriores, con cierta nostalgia por sus anuncios, las canciones pegadizas, las costumbres que hoy nos producen sonrisa pero, en realidad, es una época de niebla que nos cubría los ojos, entre otras cosas, porque éramos muy niños o jóvenes.

Los sonetos del ajedrez
(Borges versus Jeyam)

Jorge Luis Borges solía decir de sus poemas que eran expresiones directas de su sentimiento y de su ser íntimo. También creía que si no hay emoción no puede haber poesía. Solo unos pocos temas (el sueño, el laberinto, el espejo, el tiempo, Buenos Aires...) alcanzaron a merecer la obsesiva pluma del poeta. Quienes frecuentaron sus versos no han dudado en señalar su idealismo, la tendencia a la abstracción y al prototipo, su visión estática del universo, el sentimiento -en fin- de la vanidad del mundo y de lo perecedero de los individuos. Luego vinieron los profesores de Literatura con sus análisis semióticos, concluyendo que la escritura de Borges es densa, sobrecodificada, polivalente, literarizada y textualizada.

"Sangre en el foro", de Emma Southon

Ed. Pasado y Presente. 2020
El cuidado libro que hoy nos ofrece la inteligente editorial ‘Pasado y Presente’, nos aproxima a unos hechos históricos, de la Antigüedad, que eran mucho más habituales de lo que se deberían aceptar. En la Roma, bien republicana o imperial, la política tenía un riesgo enorme, ya que se podía perder la vida sin el más mínimo problema, y de paso afectar a la propia familia.

¡HAPPY SENIOR CITIZEN!

Azucena del Valle nos da una lección de conductismo en "¡Happy senior citizen!". Parece que los jubilados tienen más posibilidades de ser felices que los maduros. Ahora lo llaman la teoría de la "U", nosotros lo llamábamos la curva de la bañera. Eres feliz en la infancia, te vuelves desgraciado en la madurez y vuelves a ser feliz en la vejez porque las expectativas son más reales. La autora nos demuestra que sabe más de tacos que don Camilo y los mexicanos. Es una hartasopas abulense que nos está enseñando todo sobre el castigo y el refuezo positivo, nosotro en el pueblo lo llamábamos el palo y la zanahoria.¡Ahí lo dejo!