12/06/2023@19:48:54
Quizá no haya nada más heroico en la civilización occidental actual que reivindicar la belleza como aliada de un mundo en el que el poder de la lectura y la escritura nos convierta en seres humanos más libres, y con ello, más felices. Belleza no sólo como concepto estético o basado en la experiencia, sino como plenitud del hombre libre, aquel que cuenta con las suficientes herramientas como para poder decidir por sí mismo: ya acierte o se equivoque. Un concepto de belleza que se mueve entre el misterio y la incertidumbre. Belleza que, en sí misma, se nos escapa entre las manos cada vez que damos un click o un me gusta en las redes sociales. Belleza, en definitiva, como reclamo de un mundo, el de las humanidades, que poco a poco está desapareciendo de nuestras vidas.
La Biblioteca Lázaro Galdiano expone una selección de 17 obras impresas y manuscritas que abarcan desde el siglo XIII hasta el XX
Se dice que la mejor prueba del amor al libro de una persona es su biblioteca. Y la actual Biblioteca Lázaro Galdiano es un testimonio de las cualidades de un bibliófilo que sentía “delirio por las letras”, tal y como José Lázaro expresó en una carta a Clarín, y uno de los máximos exponentes culturales de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, con una predilección por ejemplares bellos, raros e interesantes, así como por la delicada conservación y cuidado tanto de los libros como de sus encuadernaciones.
Supongo que ya lo sabrán: el jueves pasado se cumplió el ciento cincuenta aniversario del nacimiento en Monóvar, un domingo y con la noche apuntando ya hacia el alba, de José Martínez Ruiz, Azorín. Y no lo evoco aquí por paisano, por conocido desde niño, por mencionado con frecuencia en la casa de los abuelos; no. Sino por su prosa; simplemente excepcional.
Pocos espectáculos más patéticos que la aparición del presidente Sánchez el pasado miércoles, ante el grupo socialista del Senado. ¿Qué era aquello? ¿La Corea de Kim Jong-Un? ¿El último reducto de los davidianos? ¿La orquesta del Titanic viendo venir el iceberg? Todo el aforo puesto en pie ovacionándole -cada aplauso una puñalada- tan ajeno a la autocrítica como a la sanción de la derrota. Él avanzando, demacrado, la sonrisa una mueca, la mano en el pecho, como el caballero de El Greco mutado en el de la Triste Figura.
La literatura es el sueño que acunamos de pequeños, por necesario a la hora de reivindicar nuestros recuerdos. La vía de escape del infierno diario que nos consume, y que nos evita ser nadie. El camino que transitar en busca de uno mismo y de la libertad que desconocemos, pero a la que tenemos que dar forma. El niño que se convierte en adolescente. Y el adolescente que regresa una y otra vez a la niñez son las opciones narrativas que Francisco Umbral emplea en Las ninfas (Premio Nadal, 1975) en la que nos muestra la semblanza y la forja de un escritor que, abandona los sueños que tiene en su habitación azul, para iniciar su particular andadura vital en la ciudad de provincias en la que vive (su Valladolid enquistado).
Los mejores versos de Calderón, adaptados a modo de ópera contemporánea para orquesta barroca y nueve solistas, pondrán mañana en marcha la XXII edición del Festival Iberoamericano del Siglo de Oro de la Comunidad de Madrid. Clásicos en Alcalá, así como la temporada veraniega de festivales de artes escénicas. El festival, organizado por la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, ha presentado hoy la ópera La vida es sueño, la coproducción con el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo de Bogotá (Colombia) y La Chapelle Harmonique (Francia), un estreno absoluto que podrá verse desde elviernes 9 de junio como inauguración de Clásicos en Alcalá y también el sábado 10 de junio, en el Teatro Salón Cervantes de Alcalá de Henares.
|
A la espera de poder facilitar datos definitivos de afluencia y de ventas, que estarán disponibles a mediados de la semana que viene, la organización de la Feria del Libro de Madrid agradece el apoyo recibido por parte de los lectores y lectoras que, pese a la climatología, no han dejado de visitarla.
Ediciones Ondina, 2023
El pasado mes de mayo vio la luz un libro atractivo y singular, Entrevistas con Historia de los periodistas y escritores Javier Velasco Oliaga y David Yagüe, publicado por Ondina Ediciones. Un libro que amplía nuestras fronteras del conocimiento sobre un género literario que está en auge y expansión en nuestro país desde hace algunos años, me refiero a la novela histórica. Cada vez son más los lectores que demandan este tipo de literatura y también los escritores y escritoras que, por diferentes motivos, indagan en la Historia para encontrar personajes o episodios a partir de los cuales construir una novela.
El festival "Benengeli 2023" celebra su tercera edición con la temática de la épica y contará con mesas redondas, entrevistas, presentaciones en vídeo y textos de ficción creados por autores destacados. El programa será mixto, en línea y presencial, en ocho ciudades de cinco continentes y se podrá seguir en español, inglés o francés a través de Youtube y Ivoox del Instituto Cervantes. La iniciativa cuenta con el apoyo de más de una docena instituciones culturales y medios de comunicación.
Editorial Reino de Cordelia, 2023
Después del hermoso La marea del tiempo, María Jesús Mingot nos obsequia con un nuevo poemario cuyo título expresa con claridad en su ambigüedad, si se me permite esta paradoja, el amoroso y trágico entrelazarse de complementarios que vertebra su inquirir poético. Jardín se opone a invierno ya que en invierno el jardín, sometido, duerme, y quizá sueña, pero también en invierno, la estación desapacible, el jardín es ese reducto privado donde el cuidado y la belleza persisten. Abril es el mes más cruel, dice el famoso verso de Eliot. Toda resurrección presupone muerte, aunque sembrar un cadáver sea a la vez promesa de germinación.
Ed. Espuela de Plata. 2023
En ¡Apunten! ¡Fuego! ¡Viva la República! Patricio Peñalver repasa el advenimiento de la II República Española y sus seis primeros convulsos años (1931-1936) –llenos de cambios políticos y tragedias cotidianas– no como una invención sino como si su historia estuviera ahí para contarla cuando él llega. Aquello sucede, está pasando, y Peñalver, como narrador, sitúa a los protagonistas y testigos que necesita para que el lector (re)conozca las vicisitudes de ese nuevo Régimen producto de unas elecciones municipales y, por supuesto, para que sus entes de ficción desplieguen lo inventivo que caracteriza a cualquier novela –y ¡Apunten! ¡Fuego! ¡Viva la República! lo es.
|
|
|