08/06/2017@07:18:10
Los elementos atmosféricos -el viento, la lluvia racheada- dotan a la noche de una naturaleza distinta a la suya propia. La hacen más dúctil, más inmediata, más sugeridora (Le otorgan una sustancia tan humanizada que es difícil no sentirse vinculado a lo que pudiera ser su sentimiento, tal vez su pensamiento) El que camina a través de una noche así percibe su propia realidad de un modo inexcusable, por lo que es fácil que surjan aquellos supuestos, aquel gesto -altivo, escrutador- que ha venido en conformar nuestra memoria.
El libro analiza su relación con España al profundizar en las tres visitas que realizaron en 1966, 1986 y 1993
Sílex Ediciones acaba de publicar "Atardecer en Waterloo. The Kinks", la historia más completa, exhaustiva, rigurosa y pasional que jamás se ha editado en España sobre el grupo musical inglés a cargo del periodista Manuel Recio y del experto Iñaki García. Además Dave Davies, guitarrista y fundador de la banda, escribe una dedicatoria exclusiva para el lector hispano mientras que el presentador José Miguel Monzón, el Gran Wyoming, se encarga de un personalísimo prólogo donde rememora su relación sentimental con el grupo. Por su parte, Luis Lapuente (Sonideros de Radio 3, Metrópoli de El Mundo) aporta al final del texto una precisa discografía comentada.
La ciencia ficción ha empezado a invadir los rincones de la cultura. Es un proceso que se ha gestado paulatinamente, que no debería sorprendernos pero al que tampoco deberíamos restarle importancia pues en más de una ocasión el género aludido estimula los resortes que sostienen nuestras ficciones contemporáneas.
"El castillo de Otranto", obra que se considera origen y referente de la novela gótica, proponiendo una serie de ingredientes que después heredarán los relatos sobre casas embrujadas ‒lúgubres mansiones en las proximidades de cementerios, provistas de tétricos jardines, criptas secretas, sombrías capillas, apariciones del más allá y toda suerte de accesorios siniestros‒, sienta las bases de lo que, en justicia, se puede definir como un subgénero del terror ‒probablemente uno de los más prolíficos‒ con sus propias reglas y su particular evolución.
Lluís Homar, uno de los actores más reconocidos de nuestro país, se abre en canal en este libro y habla de sus experiencias, de sus miedos, de sus esperanzas, de sus angustias, de sus fracasos, de sus éxitos, de sus anhelos, de sus inseguridades y de sus certezas…de su carrera y de su vida; Teatre Lliure, Fabià Puigserver, Anna Lizaran, Lluís Pasqual, Pedro Almodóvar, Xavier Albertí, Nueva York, Tierra baja, Hamlet… El camino recorrido durante sesenta años para llegar a comprender que lo importante no es ser el mejor actor del mundo al precio que sea, sino ganar la carrera de la vida, perdonar y ser perdonado.
Por Alberto Pino
Lo sorprendente de Norman es cómo un reparto encabezado por Richard Gere y con secundarios de lujo como Steve Buscemi o Michael Sheen se encuadran en una película de conversaciones, de llamadas y reuniones de despacho, con una trama poco convencional en su construcción (no en su temática) y balanceos constantes entre distintos géneros.
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Colección Calíope, IV Premio Internacional de Poesía Joven “José Antonio Santano” Baena, 2024
La magnífica colección Calíope que sustentan el Excmo. Ayuntamiento de Baena y la Fundación Caja Rural de Baena, que se edita a través de la editorial granadina Alhulia y que recoge los premiados en este Premio Internacional de Poesía Joven “José Antonio Santano” conoce su cuarta entrega, tras haber recibido el galardón, las y los poetas, Isabel Hernández Gil, Andrés París Muñoz, Edwin Fi y, ahora el poeta argentino Christian Melogno. También colaboran en este volumen, Alberto Durero con la ilustración de la portada, Agustín Mazzini, al parecer un lector sin piedad y un crítico acertadísimo que ejerce de prologuista y la foto del autor de manos de Maiara Mendes de Azevedo, sin olvidar las traducciones al catalán de José Luis García Herrera, al gallego de Olga Novo, al euskera de Juan Mari Becerra, al inglés de Manuel Iris, al portugués de Leocadia Regalo, al italiano de Stefanía Di Leo, al alemán de Margaret von Schille, al árabe de Meimouna Hached, al rumano de Elena Liliana Popescu y al francés de un servidor. Es decir, estamos ante un joya bibliográfica en toda la acepción de la palabra.
La novela de García Márquez inició una nueva era en la literatura hispánica
El viaje que Gabriel García Márquez hizo a los 23 años con su madre para vender la casa familiar de Aracataca tuvo el efecto de un huracán en la memoria del escritor colombiano. Fue a partir de aquel momento cuando decidió volver la mirada a su pasado y al de su familia. A la figura de su madre, Luisa Santiaga, la joven que se casó con el telegrafista de Aracataca contra la voluntad de sus padres; a la del abuelo Nicolás Márquez, aquel militar reconvertido en artesano que hacía pescaditos de oro, siempre a cuestas con el resentimiento de haber matado en duelo a su amigo Medardo Pacheco; a la de su hermana Margot, que de niña comía tierra del jardín de aquella casa y a las de sus once hermanos legítimos y otros nacidos de relaciones extramatrimoniales de un padre mujeriego; a los amigos y a las mujeres que enriquecieron sus pasiones… Con todo ese bagaje creó García Márquez una literatura que parece fruto de una imaginación fantástica pero que se nutre básicamente de su memoria.
“Me interesa explorar la lucha del ser humano ante la nada”
En entrevista exclusiva para Todo Literatura, el escritor mexicano afincado en Canadá nos habla de su primera novela "En la soledad de un cielo muerto", así como de su pasión por la literatura y su aproximación a la crisis económica desde los vacíos existenciales de los individuos. Leite, quien se declara lector de Robert Musil, Robert Walser, Thomas Bernhard, Samuel Beckett, Marcel Proust y Virginia Woolf, entre otros, dice que “La literatura es la mejor forma que he encontrado para relacionarme con el mundo”.
Lo primero que llama la atención de "Vidas perfectas" (Literatura Random House, 2017) es que la voz elegida para narrar esta historia, la de Xavier, es, desde el inicio, demasiado plana. Tal vez por no querer cargar las tintas con un narrador excesivamente sofisticado o intelectual, el autor se ha quedado en muchas ocasiones en el otro extremo: el del comentario superficial, y la queja fácil (barnizada de cinismo).
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