Nuestro poema de cada día
"Día de la tribulación" es el tercero de los sonetos dedicados a la Virgen del Carmen que cierra el "Triduo del alba", incluido en el primr libro de Rafael Alberti, Marinero en tierra, publicado en 1925 y con el que había ganado el Premio Nacional de Literatrura en 1924. Alberti se encuentra pasando unos meses en la madrileña sierra de Guadarrama, reponiéndose de una afección pulmonar: y allì, alejado de su Puerto de Santa María natal, y con una enorme nostalgia del mar, escribe uno de los libros más inspirados de su larga trayectoria poética, al que pertenece dicho "triduo del alba".
Nuestro poema de cada día
En 1924, Rafael Alberti paso unos meses en las sierra de Guadarrama -concretamente en Los Ángeles de San Rafael- para recuperarse de una afección pulmonar, y allí surgieron los poemas que componen un libro que, finalmente, se llamará Marinero en tierra, y que ese mismo año obtuvo el Premio Nacional de Literatura (ex aequo con Gerardo Diego, por su obra Versos humanos).
PLAZA DE GUIPÚZCOA
No he visto el eclipse. No solo por ir contracorriente (que también). Me revienta que nos manipulen. Y me explota la cabeza que un equipo de pringaos de la NASA te vendan la burra de un eclipse como si fuera algo insólito que no ha ocurrido en 100 años. Encima mienten.
Nuestro poema de cada día
En su obra Cantares gallegos, publicada en 1863, Rosalía de Castro, partiendo del dicho popular “Non che digo nada... ¡Pero vaia!”, hace una severa crítica del comportamiento de determinados tipos de personas: la jovencita pobre, pero que va bien vestida y no se sabe en qué trabaja; la casada que baila en las fiestas y “brega” con los mozos; la chica tímida que va a misa con las beatas, pero que no tiene inconveniente en relacionarse con otras personas; el mozo siempre dispuesto a amoríos, pero poco proclive a trabajar la tierra…
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Ed. Crítica. 2023
Una obra paradigmática sobre el Alto Medioevo en la corte de la dinastía omeya de la Córdoba andalusí, es la obra que nos ofrece la editorial Crítica, una de las mejores en el Medioevo. Los emires y los califas omeyas tenían su palacio en el alcázar cordobés, que se encontraba situado enfrente de su actualmente celebérrima mezquita-catedral. Los omeyas habían aprendido, desde su terrible pasado en Oriente, en Damasco, que el ser celosos defensores de su intimidad era esencial para poder vivir y gobernar. El más conspicuo de todos ellos es, ¡cómo no!, el último emir y primer califa independiente, Abd Al-Rahman III Al-Nasir.
Se cumplen noventa años del asesinato de Federico García Lorca
El odio tiene mucho que ver con la envidia -desde los mitos bíblicos-. La envidia atufa a odio. Odiar no es un derecho ni una condena, sino un sentimiento privado con movilidad propia que las personas civilizadas tienen que saber llevar con cierta elegancia y disimulo público. El odio -nuestro pecado capital junto con la corrupción- se debe privatizar siempre. Politizarlo puede ser una manera de justificar un crimen. Este fue uno de los ingredientes más amargos y asquerosos que se le echó al guiso de nuestra Guerra Civil. Hubo muchas raciones que no se debieron repartir, pero se hizo por puro cainismo bíblico latente que se destapó brutalmente en un contexto bélico.
El destacado sello estadounidense Nagari Ediciones publicó un nuevo título, un libro de cuentos de la argentina Alejandra Ferrazza, radicada en Miami y de muy activa participación en la vida cultural de ese país.
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