Nuestro poema de cada día
Íñigo López de Mendoza (Carrión de los Condes, 1398-Guadalajara, 1458), a la par que militar y hombre político, fue un notable poeta y un apasionado humanista que realizó una prolífica obra literaria. Asistió a la batalla de Olmedo (1445), al lado de Juan II, lo que le valió los títulos de Marqués de Santillana y Conde del Real de Manzanares.
Nuestro poema de cada día
En el Libro de Buen Amor encontramos también la descripción de la “mujer deseable para el amor”, que Don Amor le presenta al Arcipreste (coplas 431-449); amplio fragmento del que solo seleccionamos las coplas iniciales (431-435).
Fallece en Salamanca, en 1999, el escritor gallego Gonzalo Torrente Ballester (había nacido en Serantes -Ferrol- el 13 de junio de 1910). Galardonado con el Premio Ciudad de Barcelona y de la Crítica en 1972 (por su obra La safa/fuga de JB”), el Premio Nacional de Literatura en 1980 (por su obra La isla de los jacintos cortados), el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1982 -ex aequo con Migujel Delibes-, y el Premio Cervantes en 1985. También obtuvo, entre otros muchos reconocimientos, el Premio Planeta 1988 (por Filomeno, a mi pesar), y el Premio Azorín 1994 (por La novela de Pepe Ansúrez). La versatilidad de Torrente Ballester le permitió cultivar no solo la novela, sino también el teatro, el ensayo, el periodismo… Fue elegido académico de la RAE y tomó posesión (letra E) el 27 de marzo de 1977 con un discurso titulado “Acerca del novelista y de su arte”.
En un mundo tan irracional, paradójico y desatinado como al que de continuo nos enfrentamos, es muy difícil sustraerse a la gran tradición del teatro del absurdo, que ya en una fecha tan temprana como 1896 fue inaugurado por Alfred Jarry y su Ubu roi. Después vendrían una larga nómina de dramaturgos como René Marques, Fritz Hochwälder, Mihura, Beckett, Ionesco, Stoppard, Genet, Arrabal, Adamov, Volojov, Mrozek, Pinter, Fo, Moreno Arenas…, o el que esto suscribe.
Nuestro poema de cada día
En las coplas 1485-1489 del "Libro de Buen Amor", Trotaconventos describe al Arcipreste, resaltando su robustez y características físicas. Aunque el retrato puede ser autobiográfico, se ajusta al canon medieval del "doñeador". Se destaca su vitalidad, habilidades musicales y temperamento festivo, a pesar de sus problemas con la iglesia.
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El enclave arqueológico Mezquitas funerarias de Málaga situado en la calle Agua nº 22, conserva dos mezquitas funerarias y un mausoleo del periodo almohade, cuya construcción se produjo de forma sucesiva entre los siglos XII y XIII aunque el uso del espacio perduró en época nazarí. Estas estructuras formaban parte de la necrópolis de Yabal Faruh, uno de los cementerios de la Málaga islámica, que estuvo en uso desde el siglo X hasta la conquista de los Reyes Católicos. Durante esos casi 500 años de uso fue creciendo en extensión y densidad de enterramientos, alcanzando en su época de máxima expansión, una superficie que se desarrollaba desde las inmediaciones de la Puerta de Granada hasta calle Agua y desde la ladera de Gibralfaro hasta El Ejido.
En el debate por Groenlandia, un eurodiputado danés ha mandado a Trump a la mierda. “Señor presidente, váyase a la mierda”, ha dicho en inglés, rotundo y enfático. Para qué andarse con eufemismos y chorradas.
Satori Ediciones
En general, la gente tiene sentimientos encontrados sobre la época feudal. Por un lado, eran tiempos horribles para el 99,5% de la población. Es probable que, si hubieras vivido en esa época, hubieras trabajado incansablemente la tierra sin esperanza de que tu suerte mejorara. Para colmo, todo se determinaba por herencia, y el mérito tenía poco que ver con nada. Por lo tanto, era tan probable que la persona a la que tenías que adular con multitud de obsequios fuera un imbécil o no. Por otro lado, existe una especie de nostalgia por estos tiempos, porque no podemos evitar sentir que se ha perdido una virtud. Como dijo Ralph Waldo Emerson, creemos que la sociedad avanza constantemente, pero, en realidad, avanzamos como una ola, perdiendo tanto por detrás como ganando por delante.
Publicamos una nueva columna poética de Gustavo Gac-Artigas.
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