…y tiene hambre. Es inquietante, sí, y me propongo explicarlo; pero vamos antes con una breve introducción, para hacernos cargo del contexto social y político nacional en el que tiene lugar ese regreso imperioso del macho. Como saben, el nuestro es un país retrasado. Lo digo sin ludibrio, claro, porque es mi patria y le tengo mucho cariño después de todo. Pero es muy cierto que llegamos tarde a la modernidad: la Reconquista se hizo a caballo y la nobleza, por estos lares, tardó mucho en dejar algo de aire a la burguesía incipiente de artesanos y comerciantes para que pudiera prosperar, como lo hacía en otros lugares. También llegamos tarde a la Ilustración, a la industrialización y, ya en el siglo XX, a la democracia liberal. Tarde, siempre tarde, como el conejo de Alicia. Es el sino nacional. Sólo llegamos a tiempo a América.
En el Museo Thyssen- Bornemisza, en Paseo del Prado número 8 de Madrid
Del 18 de febrero al 28 mayo de 2017
El Museo Thyssen-Bornemisza presenta “Obras maestras de Budapest. Del Renacimiento a las Vanguardias”, una exposición que reúne por primera vez en España una destacada selección de pinturas, dibujos y esculturas procedentes de las colecciones del Museo de Bellas Artes de Budapest y de la Galería Nacional de Hungría.
Publicado por Lastura en la Colección Concilyarte, "Bajo la luna de Kislev" es el cuarto poemario de la escritora y gestora cultural Mila Villanueva. Esta poeta gallega es un referente de la poesía japonesa en Valencia, ciudad donde reside, de hecho sus tres libros anteriores son colecciones de haikus: Na Distancia (Taller del Poeta, 2010), La Luz de agosto, en coautoría con Orlando Jorge Figueiredo (Concilyarte, 2011), y A la luna de Valencia (Lastura, 2014). Mila ha participado también en numerosas antologías, como PoeMARio (Taller del Poeta, 2010), Esta palabra mía (Republicanos de Rocafort, 2014), Y era por mayo (Lastura, 2014), Angrois (Amigos del Camino de Santiago, 2014) y Un viejo estanque (Comares, 2014).
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Olé Libros. 2023
Estamos ante una novela-histórica polémica, ya que se acerca a un tema histórico-religioso, que tantos ríos de tinta ha desbordado, del que no existe ningún dato histórico, ni, aunque sea infinitesimal. Se invocan decenas de razones, sin contrastación historiográfica. Sobre todo, y por todo, porque si esa mujer importante dentro del grupo de las féminas que seguían a Jesucristo, se hubiese casado con Él no se ocultaría el hecho, entre otras razones de mayor o menor enjundia, porque los israelitas estaban bastante a favor del matrimonio, inclusive el gran Simón Pedro tenía mujer y hasta suegra mencionada en los Evangelios.
Con “El evangelista”, Adolfo García Ortega cambia absolutamente de registro y se adentra en el género de la novela histórica, eso sí, un tanto especial porque realmente sobre el personajes que trata, Jesús de Nazaret, hay poca, por no decir ninguna, documentación real. Los evangelios son, más bien, recreaciones fantasiosas escritas sesenta años después de su desaparición.
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