Mediante una minuciosa investigación en archivos tanto británicos como chinos, la historiadora y especialista en sinología Julia Lovell logra reconstruir la oscura realidad de la Guerra del Opio, un conflicto que fue alimentado por la avaricia del comercio victoriano. Su obra va más allá del relato bélico convencional al presentar una crónica vibrante que abarca temas como la piratería, la hipocresía colonial, el narcotráfico estatal y los encuentros culturales. Estos elementos transformaron de manera irreversible el equilibrio de poder entre Asia y Europa, y, 170 años después, continúan siendo fundamentales para comprender el nacionalismo chino y sus complicadas relaciones diplomáticas con Occidente. El monopolio del opio en India fue la base sobre la cual se erigió el Imperio británico; para 1839, las exportaciones anuales a China llegaron a 40 000 cajas, lo que compensó el déficit en la balanza comercial provocado por las grandes importaciones de té chino. La perspectiva de una China aislada frente a un Occidente civilizador es desafiada por Lovell, quien revela un imperio Qing dividido en el que numerosos habitantes colaboraron con los británicos en busca de beneficios económicos. La Guerra del Opio es empleada por la narrativa contemporánea del Partido Comunista Chino como el «mito fundacional» que respalda su legitimidad, evocando la agresión extranjera para unir el patriotismo en la actualidad. Sin escrúpulos, mercaderes y políticos británicos encubrieron un comercio ilegal de narcóticos bajo el pretexto del libre comercio y el progreso, lo que llevó a que se utilizaran cañoneras para forzar el envío cuando China intentó prohibir la droga. La disminución del 56.6% en el suministro global de plata debido a las independencias en Sudamérica llevó a los británicos a reemplazar el metal por opio, con el fin de continuar adquiriendo seda y té de China. Uno de los episodios más infames en la historia de Gran Bretaña es la Guerra del Opio, un conflicto inmoral impulsado por los intereses de empresarios de dudosa reputación, corporaciones privadas, lobistas sin escrúpulos y halcones del imperialismo más depredador. Este enfrentamiento se centró en el derecho a vender opio, lo que resultó en la devastación de la población y la economía del Imperio Qing, así como en el sometimiento de China a la supremacía occidental. En su libro "La Guerra del Opio. Drogas, codicia y la forja de la China moderna", Julia Lovell, historiadora y sinóloga con décadas de estudio sobre las fuentes chinas, ofrece una perspectiva que trasciende la visión occidental tradicional. Su obra da voz al Imperio Qing y destaca sus intensas interacciones con el mundo exterior, desmantelando el mito de un país cerrado e impermeable. Además, explora su idiosincrasia interna y la incomprensión mutua que llevó a ambas partes al conflicto; una guerra brutal y asimétrica marcada por la abrumadora superioridad tecnológica de Occidente y la falta de realismo militar en China, sin olvidar los episodios tragicómicos, la hipocresía victoriana, los tropiezos burocráticos, los errores militares y el oportunismo político. A lo largo de los últimos dos siglos, este conflicto originado por la droga y la codicia –temas que resuenan en las disputas actuales– ha sido fundamental para el nacionalismo chino. Esta humillación ha influido en las interacciones de Pekín con el resto del mundo y ha dejado una memoria cargada de prejuicios que todavía enturbian su relación con Occidente hoy en día. Julia Lovell se formó en estudios e historia chinos en la Universidad de Cambridge y en el Centro de Estudios Chinos Hopkins-Nanjing. Hasta la fecha, su investigación se ha centrado, principalmente, en la relación entre la cultura (en concreto, la literatura, la arquitectura, la historiografía y el deporte) y la construcción de la nación china moderna, así como en el amplio impacto de los encuentros de la China actual con el mundo exterior. Completó sus dos primeros libros, The Politics of Cultural Capital (Hawai’i University Press, 2006) y The Great Wall (Atlantic Books, 2006 [La Gran Muralla (Debate, 2007)]), como investigadora junior en el Queen’s College de Cambridge y desde entonces ha publicado otros libros y numerosos artículos. Desde 2007 enseña historia y literatura moderna de China en el Birkbeck College de la Universidad de Londres y escribe acerca de China para The Guardian, The Independent y el suplemento literario del Times. Entre sus numerosas traducciones de ficción moderna china más recientes se encuentra The Real Story of Ah-Q, and Other Tales of China, de Lu Xun. En la actualidad es coinvestigadora con el Museo Británico en un proyecto financiado por AHRC, «Creatividad cultural en la China Qing, 1796-1912». Puedes comprar el libro en:
+ 0 comentarios
|
|
|