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Los Carmen Mola
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Los Carmen Mola (Foto: Javier Velasco Oliaga)

Entrevista a Carmen Mola: “La dualidad entre el bien y el mal es fundamental para crear tensión en la novela”

Autores de “Los huérfanos”
jueves 17 de septiembre de 2026, 14:13h

La entrevista a los Carmen Mola en Marbella se compone de muchos retazos de las conversaciones que tuvimos por los escenarios de su nueva novela “Los huérfanos”, que son los protagonistas de una obra coral donde estos pavos cometen sus tropelías, pero no son los únicos. El padre de la protagonista, la fiscal Laura Pastor, Ángel Pastor es un delincuente de la alta sociedad de armas tomar. Especialista en fastidiar la vida a quien se le ponga por medio.

Los huérfanos
Los huérfanos

Ni que decir tiene que los Carmen Mola son unos autores destacados del panorama literario actual, tanto juntos como por separado. El año pasado, después de publicar “El clan”, estuvieron ocupados con sus novelas personales. Como las estrellas de los grupos de rock que publican sus discos por separado. Han ido compartiendo sus reflexiones sobre la complejidad de los personajes en su nueva novela. “Hasta los locos tienen su historia y estos tres están muy locos”, dicen refiriéndose a la profundidad y el trasfondo de los personajes que crean. Aunque en esta ocasión, la violencia no está tan en primer plano como en sus anteriores obras.

“Es más una novela de relaciones y sentimientos personales, siempre metidas en un thriller donde ocurren muchas cosas y hay giros imprevistos”, afirman. La novela comienza en Belfast, en la infancia de los tres huérfanos. Los abusos de un cura del Trevor Strummer hacen que pongan en marcha su venganza y tengan que huir del tétrico orfanato. “Las heridas de la infancia son tremendas y recuperarse de esas heridas es muy difícil”, sostienen con toda la razón, pero esos abusos se acaban transformando en una lucha por sobrevivir, lo que se convierte en el motor de sus vidas. Este contexto familiar y emocional es clave para entender las acciones de los personajes.

Los autores también han señalado que “cualquier persona puede esconder un psicópata”, sugiriendo que el mal está presente en todos. Han mencionado que se inspira en la obra de Patricia Highsmith, quien explora cómo “la violencia puede surgir en un hombre corriente”. Esta idea permanece fuertemente a lo largo de la narrativa, pero también la maldad porque sí. Son unos criminales natos que lo hacen de forma habitual.

Los Mola han enfatizado la importancia del entorno en el desarrollo de sus personajes. “En Marbella hay una lucha entre el bien y el mal”, destacando cómo esta ciudad simboliza tanto el lujo como la corrupción. Para ellos, esta dualidad es fundamental para crear tensión narrativa.

La novela también aborda la crítica al sistema judicial, señalando que “la ley del testigo protegido funciona mal” o no funciona, más bien. Esto refleja una realidad donde “los malos viven aquí porque no son tontos”, lo que añade una capa más a la trama y a los dilemas morales enfrentados por los protagonistas.

“Hay un déficit de mujeres protagonistas en la ficción española”

Los Carmen Mola han destacado la elección de mujeres como protagonistas en su novela, argumentando que “hay un déficit evidente en la ficción española” respecto a personajes femeninos fuertes. La protagonista, Laura Pastor, junto con otros personajes, como la jefa del clan chino de Marbella, la Hermana Mei, representan una ruptura con los estereotipos tradicionales. “Las protagonistas de nuestras novelas siempre son mujeres”, remachan al unísono.

En este sentido, los Carmen Mola han expresado su deseo de corregir esta falta al presentar personajes femeninos “muy poderosos e independientes”. Este enfoque permite explorar temas complejos desde perspectivas diversas dentro del ámbito del crimen organizado.

Manifiestan su confianza en que “Los huérfanos” va a gustar al público. “Esperamos que los lectores nos vayan diciendo qué pedazo de novela hemos escrito”, aunque también reconocen que “los lectores son completamente soberanos”. Esta expectativa refleja tanto su pasión por la escritura como su humildad ante el juicio del público.

Nos exigimos ser originales

Los Mola han subrayado que su trabajo siempre busca ser original y desafiante. A pesar de las dificultades inherentes a este objetivo, aseguran que “nosotros nos exigimos ser originales”, lo cual es un reflejo claro de su compromiso con la calidad literaria y la innovación narrativa.

Los huérfanos son tres irlandeses de los bajos fondos, los Mola son tres escritores y guionistas que han vivido muchas experiencias juntos. Un periodista del grupo que nos desplazamos con ellos hasta Marbella decía que eran “el bueno, el feo y el malo”. El feo lo tengo claro quien es, los otros dos, no. Tampoco tengo muy claro con cuales de los huérfanos se identifican cada uno. Parece ser que Chris Griffin se lleva la palma. Agustín Martínez me asegura que el sí se da un aire a Griffin, “es el universitario, el pausado, el sensato y mis compañeros son más temperamentales”, dice. Así que deduzco que Jorge Díaz es el Liam Burke del grupo, aunque el jura y perjura que sólo es jefe cuando hablamos de la comida. “Para lo demás, todos somos iguales”, asegura. Así que, Antonio Mercero se queda con el peor. Yo no creo que se parezca mucho, más bien se daría un aire a Griffin.

Todos los libros que han publicado juntos han nacido de reuniones mantenidas en un local de Agustín. “Siempre nos juntamos en su estudio y pone discos; pone vinilos, pero no de country”, cuenta Antonio. Todos señalan que ha habido una evolución de su escritura, pero que este libro ha abandonado más el “gore” y han vuelto al thriller. En esta ocasión explican que “una de la característica de la novela es que todos los protagonistas son villanos en lugar de una brigada policial. Este cambio permite explorar una nueva perspectiva en la narrativa”.

Nos hemos puesto un poco en clave Patricia Highsmith en Los huérfanos

“Aquí nos ponemos un poco en clave Patricia Highsmith”, puntualizan. El enfoque en los villanos significa un cambio importante en su estilo narrativo. Además, han mencionado que “esta novela está llena de villanos”, lo que añade complejidad a una trama plena de narcotraficantes, “estamos hablando de clanes que se dedican al narcotráfico y de quien los dirigen”, agregan. Describen estos clanes como poseedores de códigos de lealtad firmes donde “una traición lleva aparejada una venganza”. Este aspecto resalta las dinámicas peligrosas dentro de la historia.

Además, “nos gustaba el tema de las apuestas ilegales como negocio no tan salvaje”, señalan. Aunque no abordan delitos graves como el tráfico de armas o personas, sí plantean dilemas morales para las familias involucradas en la trama. Y, por supuesto, el tema de la MMA -Artes Marciales Mixtas-, donde nada es lo que parece.

La elección de Marbella como escenario principal fue muy fácil. “Desde que decidimos tener a villanos en lugar de un equipo policial ya estás a un centímetro de irte al narcotráfico y, en Marbella, es donde está pasando todo lo relacionado con este fenómeno”, evalúan, y añaden “Marbella tiene un glamour que no tiene Galicia. Así que la elección fue fácil”.

También han querido referirse a la multiculturalidad que existe en la ciudad. “Hay muchas complicaciones relacionadas con las múltiples nacionalidades presentes en Marbella. “Tienen problemas en las comisarías para tener traductores para todas las lenguas que se hablan”, aseveran. Esta diversidad cultural presenta retos únicos para el sistema judicial local.

“Esto es un ecosistema que no va a desaparecer”, advierten. La complejidad lingüística hace difícil manejar situaciones legales adecuadamente debido a la variedad de dialectos requeridos para traducciones precisas. A pesar del enfoque en el crimen, consideran crucial desarrollar aspectos emocionales en su narrativa. “La parte donde hay que esmerarse más es en la parte emocional”, afirman, indicando que esto logra fidelizar al lector.

Para concluir, explican que han querido dejar un poco de lado las escenas duras para adentrase en las relaciones emocionales. “Escenas violentas igual hay cuatro o cinco en toda la novela”, aclaran y subrayan que su intención no es glorificar la violencia sino explorar dramas familiares y relaciones personales profundas. Esto contrasta con otras obras del género donde prevalece una violencia más explícita. Aun así, no se crean ustedes que Carmen Mola se ha ablandado. Ni mucho menos.

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