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Edi Clavo (Foto: Domingo J. Casas)
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Edi Clavo (Foto: Domingo J. Casas)

Entrevista a Edi Clavo, autor de “Electricidad revisitada”

Electricidad revisitada ha sido mi propia y personal tesis doctoral”
Por Javier Velasco Oliaga
miércoles 10 de junio de 2015, 07:44h
Edi Clavo dio el salto a la fama como componente del grupo de rock “torero” Gabinete Caligari. Parapetado detrás de su batería recorrió todo el país dando conciertos y consiguiendo los suficientes discos de oro para considerarse todo una rock star. Ha sido uno de los pocos músicos que ha sabido evolucionar y no quedarse viviendo de los éxitos del pasado. “Electricidad revisitada”, su último libro, lo demuestra.

  • Edi Clavo

Edi Clavo (Foto: Borja Alba)
Edi Clavo (Foto: Borja Alba)
Electricidad revisitada” es una reflexión profunda sobre el mundo de la música rock pero, también, de las experiencias que ha vivido en ese mundo, ciertamente excesivo y rutilante. En un momento dado quiso cambiar de vida y lo consiguió. El resultado es este libro que Edi Clavo ha escrito con arrojo, valor y ecuanimidad torera, otros ya publicados y otros muchos que estarán por llegar. En la entrevista nos desvela alguno de sus más íntimos pensamientos.

¿Cómo surgió la idea de escribir “Electricidad revisitada”?
Es un proyecto que venía madurando aproximadamente desde hace seis años. La necesidad de relatar desde un personal punto de vista mi concurso como aficionado al rock desde la infancia y la adolescencia, enhebrándolo al tiempo con mi devenir profesional en un grupo de la relevancia de Gabinete Caligari y todo ello salpimentado con mi visión del fenómeno rock a través de alguno de los conciertos a los que he asistido desde 1977.

¿Cómo definiría el libro, como una autobiografía o unas memorias?
Prefiero definirlo como un texto de memorias selectivas; trazos de mi biografía que sirven también para hilvanar un relato sobre el rock en el tiempo y en el espacio.

Los doce conciertos que narra, ¿fueron los más significativos de los que ha asistido en su vida?
Probablemente sí. Quizá he dejado alguno en el tintero porque trastocaban el relato cronológico de los hechos o resultaba concomitante y he tenido que elegir uno entre varios.

¿Por qué mezcla en cada capítulo un concierto y algún pasaje de su trayectoria en Gabinete Caligari o posterior?
Porque posibilitan la variedad de localizaciones y pueden llegar a contextualizar el relato, así como darle tempo y respiro a la vez. Actúan como digresiones eficaces, siempre al hilo cronológico unos de otros.

En algún capítulo incluso llega a mezclar dos conciertos a los que asistió de forma sorprendente. ¿Qué tienen que ver Joe Strummer y Engelbert Humperdinck? O ¿Neil Young y el tango?
En el capítulo de Joe Strummer en New York City (1999) también hago referencia a otro concierto en Estados Unidos, en este caso Engelbert Humperdinck en un hotel de Las Vegas (1995), como complemento y como contraste entre el rock crudo de Strummer y el “Easy Listening” de Engelbert. Neil Young y el tango no tienen nada en común; simplemente conviven cronológicamente en una parte del capítulo.

¿Cuál de los conciertos es el que ha significado más en su vida?
Es una pregunta muy difícil, puesto que la trayectoria vital, las expectativas y las circunstancias profesionales cambian de perspectiva a través del tiempo. Creo que el concierto de Neil Young en 1987, en Madrid (Rockódromo), significó la confirmación y la validez de un concepto que hasta ese momento yo no había manejado: el rock clásico.

¿Cómo pasó Gabinete Caligari del rock siniestro al rock torero? ¿A quién se le ocurrió el término?
Fue una evolución natural producida por un acontecimiento hoy caduco: El Servicio Militar. Pasamos de escuchar a los grupos hip de la Onda Siniestra británica (The Cure, Joy Division, Theatre Of Hate) a bailotear entre soldados de provincias al ritmo de Los Chichos, Los Amaya y Los Chunguitos. Tengo dudas sobre la paternidad del término “Rock Torero” entre los periodistas Juan Carlos De Laiglesia, Patricia Godes y Miguel Angel Arenas.

De todas las compañías discográficas por las que pasaron, ¿cuál es la que mejor les entendió?
Sin duda EMI. Lástima que nosotros no les quisiéramos entender hasta el final.

¿Con qué productor de los que trabajaron con ustedes se quedaría?
Cada uno (con alguna excepción) cumplió su papel en su momento.

¿Es necesario irse a Londres para que suene bien un disco?
Hoy no, pero en los años sesenta, setenta y gran parte de los ochenta, sin duda. No sólo por los estudios en sí mismos y sus características técnicas, sino también por las referencias culturales, por el background rock del que aquí se carecía.

¿Cuatro rosas y Camino Soria fueron el punto de inflexión y la piedra filosofal de su carrera?
Si, rotundamente; como concepto de colección de canciones certeras en un momento de gran cohesión interna en el grupo y finalmente dentro del contexto idóneo: la década de los años ochenta en España.

¿Tiene que ser el rock un espectáculo excesivo?
Si, como muchos otros espectáculos populares; la lucha libre, el cabaret, la revista y el Teatro Chino de Manolita Chen.

¿Mantiene el espíritu del “desgracio”?
No, ya no. Aquél era un concepto a contracorriente del cosmopolitismo de cartón-piedra de La Movida.

En el libro se muestra crítico con su carrera y con las canciones del grupo, diseccionándolas como si fuera alguien ajeno a Gabinete Caligari, ¿por qué adopta esa postura?
Porque estoy en mi derecho…soy coautor de todas las canciones de Gabinete Caligari y es una postura desprejuiciada en la que me sitúo hoy, en 2015.

¿Con qué canción se quedaría?
Como éxito indiscutible con “Camino Soria” (1987). Como elección personal con “Mi montaña” (1994).

El proceso de creación solía ser un retiro. ¿Cómo componían las canciones? ¿Letra y música iban unidas o alguien del grupo influía más en una u otra?
Normalmente el proceso de composición partía de una idea celular; un riff de guitarra, un ritmo de batería o bajo sobre el que se edificaba la canción. Primero la música cantada en espanglish y luego se remataba con la letra ya en español.

¿Era usted el cemento que unía a personalidades tan diferentes como Ferni Presas y Jaime Urrutia?
Probablemente sí. Yo era una especie de catalizador.

Respecto a Jaime Urrutia se muestra elegante con él y algo distanciado. ¿Fue una traición lo que ocurrió con DRO? ¿Sigue todavía sin saber nada de él y su rock adolescente?
Jaime Urrutia hace ya más de quince años que dejó de pertenecer a mi microcosmos vital.

Canciones, cohesión y contexto. ¿Cuáles eran los puntos fuertes y débiles de Gabinete?
El punto fuerte de Gabinete era la conjunción de talento compositivo, cohesión audiovisual (sobremanera hasta 1990) y un contexto muy benévolo y multitudinario hacia el pop en español.

Después de la disolución de Gabinete y su paso por Paraphernalia, ¿por qué decidió abandonar la música de forma profesional?
Porque volver a tener que tocar en pedanías de Castilla La Mancha y similares ya no me llamaba la atención y porque el público demandaba almas jóvenes y las nuestras ya estaban en el averno.

Y ¿por qué decidió matricularse en Historia del Arte a tan provecta edad?
Por eso mismo…para llevar la contraria. Y que conste que no fue fácil. Nada fácil.

¿Ha sido “Electricidad revisitada” una especie de terapia?
Sí; ha sido mi propia y personal tesis doctoral.

¿Ha merecido la pena el ejercicio de recuerdo?
Sí.


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