Ahora que la lucha por la libertad conlleva en muchos casos perder la vida, no resulta baladí acudir a este principio para valorar aquello que tenemos, más si cabe, cuando nuestra existencia pende de un fino hilo, por más que no seamos conscientes de ello. La rutina, la falta de nuevas expectativas, o el aburrimiento, nos sumergen en las aguas tranquilas de un aburguesamiento oscuro hasta que, de repente, la llama de la pasión se enciende y nos conduce a terrenos peligrosos sin la más mínima precaución. Ese estado de beatitud pasajera es el que juega con la parte invisible que nos trastorna y nos posee e, incluso a veces, nos alienta: la otra vida. Esa que nos anuncia que nos puede llevar a muchos destinos.
Fallece en Madrid, en 1947, Manuel Machado (había nacido en Sevilla, el 29 de agosto de 1874). Poeta modernista y dramaturgo. Entre sus libros de poemas destacan: Alma -(¿1902?), reeditada junto a Museo y Los cantares en 1907)-, Caprichos (1905 y 1908), Los cantares (1905), La Fiesta Nacional (1906), El mal poema (1909), Apolo: teatro pictórico (1911), Ars moriendi (1921), Phoenix (1936)... Y como dramaturgo es autor, en colaboración con su hermano Antonio de títulos como: Desdichas de la fortuna o Julianillo Varcálcer (1926), Juan de Mañara (1927), Las adelfas (1928), La Lola se va a los puertos (1929), La duquesa de Benamejí (1932) y El hombre que murió en la guerra (escrita en 1928 y estrenada en 1941). Tradujo al castellano textos de Paul Verlaine, Baruch Spinoza, René Descartes, Víctor Hugo y Arthur Conan Doyle.
Antes me cabreaba por las decisiones de la Academia Sueca para el Nobel. Me parecían caprichosas y absurdas. Tantos grandes escritores, como Murakami, Maalouf (este estúpido Word no sabe quién es Amin Maalouf y me lo subraya como si fuera un error, con una Olivetti no pasaba), etc esperando el Nobel toda su vida. Y tantos grandiosos que murieron sin el Nóbel. Mientras escritores mediocres lo tuvieron, no citemos nombres.
Franklin Calvo, es artista plástico, poeta y maestro costarricense. Desde niño mostró inclinaciones por las artes. Al crecer, se orientó hacia estudios religiosos, pero ya adulto abandonó esa vida para dedicarse plenamente a las artes y la docencia. Se graduó como educador y profundizó en el arte oriental, especialmente la pintura china.
Desde China, la empresaria y fundadora del Grupo CHI Conscious Humanity International compuesto por la Fundación CHI, Editorial CHI, CHI School of Leadership and Business y CHI Language School, comparte cómo el liderazgo con alma puede transformar vidas y negocios.
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“El haiku parece haber sido una oración que se redujo a tres versos”
El reconocido autor gallego Ricardo Martínez-Conde ha presentado su más reciente obra titulada "Diálogos naturales" en un evento celebrado en el Ateneo de Madrid. Este libro promete ser una contribución significativa al campo de los haikus y su innovadora muestra generó gran expectación entre los asistentes y amantes de la literatura y del verso.
El contador de historias
Con esta vida que llevamos de vorágine y rapidez, de prisas, que parece que vamos perseguidos o persiguiendo a alguien, en esta huida hacia adelante que no nos reporta, en realidad, nada, a veces, cuesta darse cuenta de lo que tenemos.
Nace, en Valladolid, en 1893, Jorge Guillén (y fallece en Málaga, el 6 de febrero de 1984). Poeta perteneciente a la Generación del 27. Autor de Cántico (Madrid, Revista de Occidente, 1928 -75 poemas-; Madrid, Cruz y Raya, 1936 -125 poemas-; México, Litoral, 1945 -270 poemas-; Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1950 -334 poemas-); Clamor (obra publicada en tres partes por la Editorial Sudamericana, de Buenos Aires: Maremagnunm -1957-, Que van a dar en la mar -1960- y A la altura de las circunstancias -1963-); Homenaje. Reunión de vidas (Milán, All'Insegna del Pesce d'oro, 1967); Y otros poemas (Madrid, Visor, 1972); Final (Barcelona, Seix Barral, 1981).
El mercado global de apuestas deportivas alcanzó 215 mil millones de dólares en 2024 y continúa su expansión hacia plataformas digitales con licencias internacionales. Estas operan bajo estrictos marcos regulatorios que garantizan la protección del usuario y la integridad competitiva.
En su poemario “Si lo hubiera sabido…” (Valparaíso Ediciones) Gustavo Gac-Artigas exploraba los siete mantos del terror: capas sucesivas de miedo, poder y sometimiento que han cubierto al individuo y a la sociedad. En este nuevo texto, “El manto del silencio”, el autor parece añadir un octavo manto, quizá el más inquietante de todos: aquel que no se impone por la fuerza, sino que se teje con nuestras voces selectivas y nuestros silencios cómplices. Más que una ruptura, este texto prolonga y radicaliza esa reflexión, desplazando el foco desde el terror visible hacia la responsabilidad íntima y colectiva de callar selectivamente.
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