PLAZA DE GUIPÚZCOA
Ha muerto Robert Redford. Se nos están muriendo los mitos. Buen momento para precisar qué significa ser un mito y qué virguerías tienes que hacer para pasar a la posteridad. Está claro que no hablamos de lumbreras de las bellas artes, la literatura o la física cuántica.
Ed. EDAF. 2025
Simplemente se puede tildar de espectacular la nueva edición que ha puesto hace muy poco en circulación la editorial Edaf del clásico literario del horror cósmico "Los mitos del Cthulhu", firmado por H.P. Lovecraft en modo ciclo literario entre 1921 y 1935.
Nuestro poema de cada día
Cuando Celia Viñas llega a Almería, en marzo de 1943, para encargarse de la cátedra de Lengua y Literatura de su único instituto -hoy Escuela de Arte- cuenta con 28 años. Y en esta típica ciudad provinciana de posguerra pasó los 11 años que le quedaban de vida, truncada tras una intervención quirúrgica para extirparle una serie de miomas en el útero.
Hoy, Azucena del Valle se nos ha puesto académica en "Tardear en veroño". Los vejestorios de la RAE se ponen estupendamente juveniles y aceptan palabros de dudosa jaez. Veroño ya lo dice mucha gente y así tantas y tantas palabras que utilizamos cuando tardeamos. Mi padre solía decir un refrán que arregló a su gusto: "no por mucho tempranar, amanece más madrugo". Lo que hay es mucho mendrugo en la Academia de... Operación Triunfo.
El fenómeno literario internacional "Yo que nunca supe de los hombres", de Jacqueline Harpman, ha ganado popularidad entre los lectores de TikTok. La cantante de Dua Lipa lo ha recomendado en todas las redes sociales.
En "Madres e hijos" de Adam Haslett, un secreto separa a Peter y su madre Ann durante décadas. Peter, un abogado solitario, enfrenta su pasado al involucrarse en el caso de un joven albanés. Ambos deben confrontar sus heridas emocionales para recuperar lo perdido y sanar su relación.
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Reseña de la novela "Ecos en la nieve", de Mohamed El Morabet
“Hazme caso, por favor, y nunca olvides que todas estamos hechas de historias”. Este fragmento, insertado en uno de los diálogos que la protagonista de la última entrega de Mohamed El Morabet mantiene con su hija aún no nacida, se eleva como frontispicio de todo el quehacer literario de este joven autor.
Escribí esta obra pensando que estaba escribiendo una carta de amor a mi familia, diciéndoles, de alguna forma, que ahora sí los entendía, porque durante mucho tiempo no entendía cómo había funcionado mi familia, había muchos comentarios, opiniones; al final, lo que yo quería era transmitir que ahora sí que entendía todo.
Nuestro poema de cada día
No hace falta poseer la sensibilidad de un educador para percatarse de la belleza conceptual y poética que encierra este poema. Y antes de entrar en su comentario, es preciso deshacer un error que circula en medios digitales e impresos, incluso en el propio ámbito editorial educativo: Gabriel Celaya no escribió este poema (no figura en ninguna de sus obras, ni aparece como poema suelto en revistas conocidas), muy alejado de su “prosaísmio poético”, sino el Hermano de las Escuelas Cristiana Fermín Gaínza.
La primera impresión que uno tiene cuando comienza el visionado de "Small Things Like These" es que sus imágenes transmiten sobre todo una cosa: pues que todo es demasiado lúgubre y deprimente. Porque, ante todo, la película, que por cierto fue la encargada de inaugurar la Berlinale del año pasado, es una película que se nutre de su atmósfera: muy tranquila, prolija y, sobre todo, melancólica. Su desarrollo posterior parece muy contemplativo, sin pensar realmente en nada de forma productiva. Es más como mirar al vacío y preguntarse por qué la vida según la norma —trabajadora, virtuosa, reservada— es tan insatisfactoria. En definitiva, es un tratado sobre el agotamiento y la depresión en una época en la que no se hablaba de estas cosas, en la que era normal trabajar hasta morir y guardarse las insatisfacciones para uno mismo.
La aclamada autora aragonesa Luz Gabás ha presentado su más reciente obra literaria, titulada "Corazón de Oro", en un evento espectacular en las cercanías de Colmenar Viejo. Casi en el mismo sitio donde Hollywood rodó películas míticas como “55 días en Pekín” u otros westerns que hicieron fortuna en los años sesenta. Los periodistas nos desplazamos en las típicas carretas que veíamos en las películas que ponían en televisión los sábados por la tarde. Algunos hasta recordaron la famosa serie “La casa de la pradera”.
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