08/05/2026@07:07:00
Hace muchos años, una noche de verano iba con unos amigos paseando por Basel e íbamos conversando en tono normal. En esto que llegó una pareja de policías suizos y nos dijeron que bajásemos la voz. En España, conversamos en un tomo fuerte y viril y vamos subiendo el volumen cuando creemos que no nos entienden. Somos así, ni mejores ni peores que los suizos. Va en nuestra ideisincracia. Así que los que no quieran gritar que se vayan a otro país, aunque el nuestro ya parece otro. Nos lo cuenta Azucena del Valle del Silencio en "El arte de acojonar", que no deja de ser un arte en nuestros políticos.