30/01/2026@07:07:00
Decía la presi de la CAM, que encontrarse con un ex novio en Madrid era casi imposible. Pues nos encontramos a uno suyo con un snowboard en la Puerta de Alcalá. Ahora, ha nevado, pero a los madrileños no nos ha afectado tanto como a los del norte de la comunidad y de otras limítrofes. Mucha baliza, pero con la nieve no sé ve y cada vez que lo hace se forman unos atascos de cuidado. No se puede estar en misa y repicando. O como dice Azucena del Valle en el artículo "Si nieva, ¡nos vamos de liebres...!" Quien mucho abarca, poco aprieta, como el Gobierno con el decreto Ómnibus.
Antes se decía: Papá, ¡ven en tren! Ahora es mejor viajar en bicicleta para que no nos pase nada, siempre y cuando no corrás la Vuelta Ciclista a España. A estas alturas no ha habido ninguna dimisión por la tragedia de Adamuz. Es nuestra piel de toro no dimite ni dios. Y la población tan pancha. Nos da igual ocho que ochenta. Ya estamos acostumbrados a la corrupción y a la inoperancia de nuestros dirigentes. Azucena del Valle nos hace un repaso de nuestras catástrofes ferroviarias en el artículo y nadie parece que quiera solucionarlo. No sé si vivimos en un país de pandereta y tercermundista o son nuestros políticos el mono que danza al son de esa pandereta.
Como cada año, Azucena del Valle escribe su carta a las Reyes Magos. Este año, debido al colapso que dejó Leire 10 en Correos, van con retraso. ¡A quién se le ocurre poner una fontanera a llevar cartas! Están llegando todas mojadas. Más curro para esos reyes que tienen que ser muy magos para solucionar el desaguisado. Menos mal que la Azu no pide cosas tangibles, ya que se mueve en el campo de lo intangible y casi seguro que este año la nombran Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
¡Menudo negocio se ha montado la DGT con las balizas homologadas! Su director, Pere Navarro, presuntamente se va a hacer de oro, y los chinos también que dicen que las van a fabricar por seis euros. Además, no se podrán utilizar en el extranjero. Así pues, Azucena del Valle que es muy viajera tendrá que seguir llevando los triángulos en el buga. Nos lo cuenta en "¡Putas balizas!" que ya han montado en su barrio una fiesta con ellas que parece una discoteca.
Si el Divino Agustín de Argüelles levantara la cabeza, que no la levantará porque era un masón cabezón y no creía en esas cosas, le daría un parrús. Nos lo cuenta Azucena del Valle nevado en "El arte de animar". La iluminación de su barrio es más fea que David Bisbal cantando "Mi burrito sabanero". Ya podría aprender el alcalde de Madrid del de Vigo a la hora de poner luces. Y luego dicen que Madrid es la locomotora económica del país. Pues, ¡cuidado! no vayamos a descarrilar con un maquinista como este que no llega ni a los pedales.
La vida está tan achuchá que, en ocasiones, nos apetece salir de juerga para olvidarnos de la realidad. Azucena del Valle nos cuenta como se divierte con sus amigas en "¡Me voy de pedo!". Antes, sencillamente, nos íbamos de juerga y terminábamos cantando, como aquella canción de Los Brincos, ¿borracho yo, tururú? Pero la verdad era que terminábamos insultando al clero y cantando himnos patrióticos para negar la evidencia. Justo lo que hacen nuestros políticos.
Las redes sociales están cambiando nuestra manera de expresarnos. Utilizamos expresiones que parecen las de un aborigen sioux en la películas de western de serie B. Los políticos tienen mucha culpa de eso aunque no les conste. Expresiones expresionistas que no entendemos y tenemos que utilizar un traductor joven. Azucena del Valle, en su artículo "¡No me consta!", nos lo cuenta con humor y un poco de malaleche como dicen en la RAE (Rácanos Académicos Enfadaos).
El Premio Planeta de Novela tiene la particularidad de que siempre nos sorprende. Los periodistas que asisten a dicho premio suelen estar más despistados que un cefalópodo en un garaje. Hay otros premios que se dan por afinidades ideológicas, como los nacionales, o por interés crematístico. En este mundo todo se compra y se vende menos el amor verdadero (true love), como dice la canción. Azucena del Valle nos da su opinión en "Y los planetas siguen girando...". Ya lo decía otra canción: gira il mondo gira...
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Nostálgica que es la Azu (cena del Valle). Ella es de The Beatles y su jefe de los Rolling Stones. En lo que sí coinciden es en lo de los felices años 20. Tanto del siglo pasado como de éste, sobre todo despúes de la pandemia. Nos lo cuenta en "Across the Universe". De momento el amo del universo se quiere hacer con Groenlandia y con el resto de América. Azu se queda con los 60, yo con la Movida y los políticos con la pasta en paraísos fiscales.
Cuando llega la Navidad, Azucena del Valle se imbuye del espíritu navideño. Ahora que ha descubierto el tardeo, se toma los vermuts de dos en dos y lo denomina vermut toreo. Ayer, todos en su barrio estaban de tardebuena en la calle porque había salido el sol. Nos cuenta su experiencia en "¡Estamos todos! ¡Feliz Navidad!" Se ve que tenemos muchas ganas de disfrutar aunque algunos no lo quieran.
El español es un idioma tan rico que los políticos, supuestamente feministas y puteros, quieren empobrecer nuestro idioma. Políticos fracasados en el Instituto Cervantes están dispuestos a romper nuestra lengua por la mitad. Aunque la RAE se vale sola. Menos mal que nos quedan los escritores del Siglo de Oro, nos lo cuenta Azucena del Valle en "¡Bye, bye, Charo´s!" con su lenguaje incisivo y atrevido.
Iriarte se nos ha ido. Maudy Ventosa hace el mejor panegírico que se le puede hacer en "¡S.T.T.L., amigo Iriarte!" Desde luego se lo merece. Deja mujer e hija desconsoladas y muchos amigos que se divirtieron con él y con sus ocurrencias. Siempre generoso, atento y divertido nos deja un poco más huérfanos de amistad. Descanse en paz.
Vuelve a estar Azucena del Valle muy reivindicativa. Las calles de Madrí son un gran basurero o un muladar, como diría mi santa madre. Nos lo cuenta en "¡Agua va!". Parece que nos hemos retrotraído al Siglo de Oro cuando los vecinos tiraban sus aguas menores y mayores desde un orinal a la vía pública. Ahora se tiran las bolsas de basuras a plena calle impidiendo el paseo de los jubilados. Ocurre en otras grandes ciudades y pequeños pueblos. No sabemos si la culpa la tienen las ciudadanos y ciudadanas que son unos insolidarios o los ineptos políticos que gobiernan los ayuntamientos. Que cada uno escoja lo que más le convenga.
Ahora que nos acercamos a la edad de la jubilación, nos preocupa quién cuidará de nosotros cuando ya no podamos valernos. Los consejos de sabios ya no están de moda. En Japón los ancianos se van a morir a la montaña o a la carcel para que les cuiden cansados del edadismo que hay en la sociedad. Azucena del Valle nos narra en "Viejos cuidando a viejos" lo que está sucediendo en nuestra egoísta sociedad. Los ancianos ya no solo cuidan a sus nietos si no que cuidan de sus padres centenarios. ¿Será eso la inmortalidad?
Azucena del Valle cada día se muestra más descarada, nos lo demuestra en "¿Parejas imposibles?" Sin embargo, no hay tales. Lo que hay son parejas interesadas. Un amigo, ya talludito, me contó un buen día que le gustaba bailar agarrao, con la mano derecha de la dama en su corazón. Lo que no me dijo es que en el bolsillo de la camisa llevaba la cartera bien preñada de chistorras. La joven solía decir a los cuatro vientos que el money facilitaba la felicidad. Lo que no me contó es que la crisis del 2008 le dejó la cartera más seca que una lechuga puesta al sol. Ya no había con que regarla.
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