11/01/2026@11:11:00
Hay muchas formas de llegar a ser ese otro que no se parezca a la persona que nos concibieron nuestros progenitores, una de ellas, sin duda, es la de crearnos una nueva imagen y personalidad en la que volcar aquello que queremos ser, o en lo que deseamos convertirnos. El único peligro que tiene esta posibilidad de ser ese otro es la de cansarnos de crear una y otra vez a esa otra persona que no somos con el fin de gustar a los demás, o también, la de dar a luz un monstruo que con el paso del tiempo se nos rebela contra nosotros mismos. Un monstruo imposible de parar porque quiere destruirnos.