Nuestro poema de cada día
El fabulista Félix María de Samaniego, Gloria Fuertes -poeta de niños… ¡y de adultos!-, el poeta catalán Pete Quart -seudónimo de Joan Oliver i Sallarès- y el profesor onubense Diego Díaz Herrero nos ofrecen unos divertidos poemas que pueden hacer las delicias de los más pequeños. Los comentarios que acompañan a los poemas no pasan de ser un “juego estilístico… para adultos”.
El brillante historiador don Sabino de Diego Romero, Presidente de la Sociedad Cervantes de Esquivias, ex alcalde de Esquivias, y autor de los magníficos libros y artículos: Genealogía de Fray Francisco Ximénez de Santa Catalina, fraile de la Santísima Trinidad de Calzados, natural del Lugar de Esquivias, que fundó un hospital en Túnez (2014); Cervantes y Esquivias, lo que todos debemos saber (2018); y Catalina. Fuente de inspiración de Cervantes. Análisis biográfico sobre Catalina de Salazar y Palacios (2015), descubre 35 nuevas joyas documentales sobre el hidalgo esquiviano Fernando Salazar Vozmediano, esposo de Catalina Palacios y Salazar, estos suegros de Miguel de Cervantes Saavedra, soldado de corazón de los invencibles Tercios Viejos españoles.
Nuestro poema de cada día
Las Cantigas de Santa María conforman una colección de 427 poemas escritos en gallego-portugués -idioma de prestigio para la poesúa culta en la corte de Castilla-, entre 1270 y 1283, y en buena parte, parecen ser obra personal de Alfonso X, que prefería esta lengua -quizá por su musicalidad- al castellano para el cultivo del género lírico -y, de hecho, alrededor de la décima parte de las Cantigas no son de tipo narrativo, sino lírico-; y muchas ofrecen como forma métrica el zéjel de procedencia arábiga, influencia oriental que también se manifiesta en las composiciones musicales que acompañan a los textos, ilustrados con exquisitas minuaturas. Gran parte de las Cantigas -algo más de 350- están dedicadas a difundir milagros de la Virgen.
La Guerra Civil terminó hace casi noventa años, pero para algunas familias la pérdida de sus seres queridos no terminó con el final de la guerra. Miles de personas fueron asesinadas, desaparecieron y fueron enterradas sin que sus familias pudieran recuperar sus cuerpos, conocer con certeza qué había ocurrido o realizar un ritual de despedida. Esa ausencia no quedó necesariamente en el pasado: en algunos casos, sus efectos han llegado hasta hijos y nietos que nunca vivieron la guerra.
Publicamos "Informe", un nuevo relato del poeta argentino Rolando Revagliatti.
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La repetición de la Historia es un hecho conocido por todos, y por ello, el divulgador David Botello comparte en este libro diversas lecciones, moralejas y anécdotas de figuras destacadas y fracasados que cometieron errores tan graves que quedaron registrados en los libros. Tal vez, con un poco de fortuna, logremos extraer alguna enseñanza de sus experiencias.
El prestigioso vaticanista, corresponsal del diario ABC en el Vaticano desde hace 20 años, Juan Vicente Boo acaba de publicar el libro "LEÓN XIV. EL PAPA DE LA NUEVA ERA", bajo el sello editorial de "ESPASA".
Nuestro poema de cada día
Cuando ya se ha instalado en el mundo literario el nuevo arte vanguardista, Gerardo Diego, máximo representante del Creacionismo español, publica Manual de espumas (Madrid, Cuadernos literarios, 1924), libro adscrito a este movimiento. Recordemos que el Creacionismo proclama la total autonomía del poema, el cual no ha de imitar o reflejar a la naturaleza en sus apariencias, sino atender a sus propios impulsos y a su lógica interna.
Nuestro poema de cada día
Cuaderno de Nueva York se publica en 1998, cuando José Hierro tiene 76 años; el mismo año en que recibía el Premio Cervantes (el poeta murió en diciembre de 2002, a los 80 años, sin haber tomado posesión de su nombramiento como académico de la RAE en 1999). La obra no se escribió en esta ciudad -como sí es el caso de Poeta en Nueva York, de García Lorca, una obra cumbre del surrealismo-, sino en el bullicio de los bares en los que el poeta encontraba la inspiración necesaria y donde compuso una buena parte de sus poemas (ya sea en el madrileño bar La Moderna o en los santanderinos El Junco y Los ríos convertidos en algo así como su “despacho creativo”).
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