El Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal o TEAF (en inglés, FASD: Foetal Alcohol Spectrum Disorder), es un término utilizado para agrupar un gran rango de anomalías físicas, mentales, conductuales y cognitivas que un individuo puede presentar cuando ha estado expuesto al alcohol durante su desarrollo prenatal.
"Una novela de bandoleros", de Alejandro Marín, es una obra que te atraviesa. Una huida desesperada hacia la muerte. Un western contemporáneo.
Nuestro poema de cada día
La fuerza lírica de la introspección psicológica de los personajes
El lirismo galdosiano se intensifica cuando la narrativa se adentra en el terreno del subconsciente, los sueños y la locura. En Fortunata y Jacinta -y, por supuesto en sus novelas en general-, Benito Pérez Galdós recurre al estilo indirecto libre y, de esta manera, introduce los pensamientos y la voz interior de los personajes directamente en la narración, con lo que se borra la frontera entre el narrador y el personaje, permitiendo al lector sumergirse en su profunda psicología. Así ocurre, por ejemplo, en el fragmento en el que el novelista nos presenta a Manuel Moreno Isla, el perpetuo enamorado de Jacinta, a cuya muerte vamos a asistir; un fragmento en el que no faltan ciertos toques líricos (lenguaje metafórico, exclamaciones, interrogaciones retóricas, adecuación del ritmo narrativo al contenido, etc.).
Coincidiendo con el 400 aniversario del nacimiento de la reina Cristina de Suecia, la embajada de Suecia en España ha programado diversos actos para honrar a la monarca del siglo XVII (1626-1689) de la Casa de Vasa, que fue célebre por su educación, su negativa a casarse, su abdicación del trono y su conversión al catolicismo. Fue, sin duda alguna, una de las mujeres más cultas de su tiempo. Rechazó el matrimonio y los roles tradicionales femeninos.
Nuestro poema de cada día
Pérez Galdós y la reanudación de la tradición novelística española del Siglo de Oro. Es necesario llegar a Benito Pérez Galdós (1842-1920) para que se restaure nuestra tradición novelística. “Entre ñoñeces y monstruosidades dormitaba la novela española por los años de 1870, fecha del primer libro del señor Pérez Galdós. Los grandes novelistas que hemos visto aparecer después eran ya maestros consumados en otros géneros de literatura, pero no habían ensayado todavía sus fuerzas en la novela propiamente dicha. No se habían escrito aún ni Pepita Jiménez [Juan Valera, 1874], ni Las ilusiones del doctor Faustino [Juan Valera, 1875], ni El escándalo [Pedro Antonio de Alarcón, 1875], ni Sotileza [José María Pereda, 1885], ni Peñas arriba [José María Pereda, 1885]”. [1] Y, en efecto, Pérez Galdóses nuestro mayor novelista después de Cervantes, y puede emparejarse concualquiera de su siglo (Dickens, Balzac, Zola, Flaubert, Doistoievski o Tolstoi); y pocos novelistas europeos -más bien ninguno- pueden competir con él en capacidad creadora: así lo atestiguan los cerca de ocho mil personajes producto de su rica inventiva; unos personajes que sorprenden por su variedad y por su caracterización psicológica, que permite comprobar el interés que el autor siente por su condición humana.
¿Se enfrentaron como enemigos irreconciliables o compartieron una utopía de tolerancia absoluta? Estas dos narrativas polarizadas han condicionado durante catorce siglos la interpretación de la compleja relación entre judíos y musulmanes. En "Hijos de Abraham", Marc David Baer cuestiona ambos mitos y muestra una realidad histórica de gran complejidad estructural. Con un análisis documentado, el libro explica cómo las asimetrías de poder, el pragmatismo geopolítico ante la expansión de la cristiandad y una profunda simbiosis teológica y cultural dieron forma a un vínculo indisoluble y, a menudo, paradójico entre ambas comunidades.
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"Campo de pruebas", de Michael Conelly, es su nueva novela negra que tiene como protagonista al abogado del Lincoln.
Tres días he luchado para decidir si me atrevía a dar mi opinión sobre La bola negra, tres días he tardado en arriesgarme a que el peso del odio caiga sobre mí si escribía lo que pienso.
Nuestro poema de cada día
El interés de Pérez Galdós por la condición humana. Las novelas de Pérez Galdós son una expresión viva e intensa de la vida humana en todo su ritmo complejo de sentimientos y pasiones. Menéndez Pelayo, hablando de Fortunata y Jacinta, escribe: “Tal es Fortunata y Jacinta, libro excesivamente largo, pero en el cual la vida es tan densa; tan profunda a veces la observación moral; tan ingeniosa y amena la psicología, o como quiera llamarse aquel entrar y salir por los subterráneos del alma; tan interesante la acción principal en medio de su sencillez; tan pintoresco y curioso el detalle, y tan amplio el escenario, donde caben holgadamente todas las transformaciones morales y materiales de Madrid desde 1868 a 1875, las vicisitudes del comercio al por menor y las peripecias de la revolución de Septiembre. Es un libro que da la ilusión de la vida: tan completamente estudiados están los personajes y el medio ambiente. Todo es vulgar en aquella fábula, menos el sentimiento; y, sin embargo, hay algo de épico en el conjunto, por gracia, en parte, de la manera franca y valiente del narrador, pero todavía más de su peregrina aptitud para sorprender el íntimo sentido e interpretar las ocultas relaciones de las cosas, levantándolas de este modo a una región más poética y luminosa. Por la realización natural, viviente, sincera; por el calor de humanidad que hay en ella; por la riqueza del material artístico allí acumulado, Fortunata y Jacinta es uno de los grandes esfuerzos del ingenio español en nuestros días, y los defectos que se la pueden notar, y que se reducen a uno solo, el de no presentar la realidad bastante depurada de escorias, no son tales que puedan contrapesar el brío de la ejecución, con que prácticamente se demuestra que el ideal puede surgir del más humilde objeto de la naturaleza y de la vida, pues, como dice un gran maestro de estas cosas, no hay ninguno que no presente una faz estética, aunque sea eventual y fugitiva.” [1].
Abre la pantalla un guiño macabro a ‘Bienvenido Mister Marshall’: ese pueblecito que se prepara para festejar a los italianos y la fiesta se invierte en un bombardeo. De Berlanga a Picasso, el ‘Guernica’ se desdobla en dos imágenes a cada cual más estremecedora. Un caballo negro que huye despavorido. Un jinete del espanto, con trompeta y sin montura, que se encarama a una escultura hecha pedazos, la del mártir que lleva su nombre: Sebastián, el protagonista medular de las tres historias que enhebra ‘La bola negra’. Desde mi perspectiva el largometraje de mayor potencia visual del cine español en los últimos cincuenta años.
Ed. Crítica. 2024
Otro libro muy cuidadoso de la editorial Crítica, que sigue sin perder su esencia de calidad. Este magnífico volumen, original como pocos, realiza un estudio preciso sobre las costumbres y la sociología de los griegos durante un año. Comenzaremos, pues, con el análisis. En la Grecia de la Edad Antigua, la cuestión de la cronología anual era sumamente complicada, ya que cada una de las poleis utilizaban una fecha diferente y determinada para el cómputo de los años, desde la fundación de la referida polis, un hecho legendario y definitorio, o dedicado a un personaje especialmente conspicuo. Inclusive los reyes en Esparta o los arcontes en Atenas podían considerar que el calendario tenía un mes excesivamente apretado para las necesidades municipales, y, por lo tanto, incrementaban los días, que luego se los quitaban a otro mes menos dificultoso.
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