• Diario Digital | Viernes, 17 de Agosto de 2018
  • Actualizado 20:52

"A LAS PUERTAS DE EUROPA" NARRA LA HUIDA DE LOS SIRIOS A EUROPA

Antonio Álvarez Gil: "Los escritores que aprecian su oficio son sensibles"

Latakia, un pueblo en escombros, arrasado, destruido, derribado tras un ataque de ensañamiento contra los armenios, es el punto de arranque de la recreación de la odisea de los refugiados que huyen de la guerra de Siria. "A las puertas de Europa" (Huso, 2018) es la novela en la que el escritor Antonio Álvarez Gil narra la tragedia que azota a un pueblo que él no puede dejar de mirar.

Antonio Álvarez Gil: "Los escritores que aprecian su oficio son sensibles"

Recurrir a la memoria y, por supuesto, a los eventos actuales fueron claves en la construcción de A las puertas de Europa. Para ello, el escritor cubano-sueco Antonio Álvarez Gil, quien vive desde hace muchos años fuera de su país, escarbó, removido, en su propia experiencia de estremecimiento, de exilio, aunque deja claro que ésta nunca podría compararse con las condiciones en las que se encuentran sus personajes: son refugiados sirios que huyeron de su país como consecuencia de la guerra.

Foto Antonio Álvarez Gil.“Me inspiré en este drama humano para escribir esta última novela que se desarrolla en ese contexto. Empieza en Siria pero también se desarrolla en Europa, que es el origen y la causa de su movimiento. Luego me interesa el modo en el que los refugiados llegan a Europa y qué ocurre en ese momento de encuentro entre dos mundos diferentes”, afirma. La necesidad de contar las historias que es capaz de concebir y de involucrar a la gente en ellas, movido por una absoluta sensibilidad, fueron las razones para crear esta historia que se posa en una región del mundo que no es ajena.

“Estuve tratando de desentrañar los orígenes de la tragedia. Quienes vienen a Europa no lo hacen buscando mejoras económicas sino para tratar de salvarse. Me metí en camisa de once varas para hablar sobre un tema que no ha finalizado cuando es normal que  sean los cronistas o los historiadores los que escriban estos acontecimientos y luego, los escritores, la recreen en la reconstrucción de este mundo, pero yo me atreví a hacerlo”.

"A las puertas de Europa", una ficción que también es una realidad… ¿El escritor no puede despegarse del tiempo, del contexto, del escenario en el que vive?

Los escritores que aprecian su oficio son sensibles. Yo soy una persona sensible y reacciono a lo que ocurre en el mundo. No solo en mi entorno más inmediato sino en el mundo en general. Cualquier persona medianamente sensible debe reaccionar a lo que hemos visto en las pantallas de los televisores y lo que hemos leído en la prensa sobre la guerra en Siria, pero en general sobre el Medio Oriente, una zona totalmente estremecida. Alguien que se sensibilice con la tragedia de los demás no puede dejar de mirar.

¿Por qué se atrevió, justamente ahora, a escribir esta historia? No requirió de la distancia que da el tiempo para poder novelar los conflictos de la actualidad.

Me atreví porque el drama de esos pueblos me ha conmovido mucho. Yo no conozco Siria, pero sí he tenido amigos de esa región. Cuando estudié en Rusia, tuve amigos de Siria, Irak, Afganistán, y eran muchachos y muchachas como nosotros, que tenían las motivaciones de cualquier occidental. Cuando vemos las imágenes de lo que se han convertido estos países, no entendemos por qué empezaron a matarse entre hermanos, después de haber vivido tantos años en concordia. Una parte de la población se ha radicalizado, han ganado posición los lados extremistas y se asesinan personas por ser cristianos. No entro demasiado a analizar las causas, para eso sí habrá que esperar que los estudiosos, los historiadores, lo hagan. En mi caso, yo miré hacia la región de Siria, he visto lo que ha ocurrido, he recordado a mis amigos y quise hacer un libro interesante, pero también que ponga a las personas a pensar.

Entonces, ¿éste pretende ser un libro aleccionador?

Desde luego, sí. Dicen que lo primero que debe lograr un escritor es que un libro sea entretenido. Si es un libro aburrido, el lector lo abandona, y por mucha lección que trate de dar en su contenido, no llega. En mi opinión, además, debe tener un lenguaje, una forma, que intrigue al lector a querer saber más y, por último, que deje un poso, un residuo de ideas, que mueva al lector a pensar en el drama, en la tragedia, que lo haga sacar sus propias conclusiones, que lo haga ser mejor como persona, ésa ha sido mi intención.

¿Qué connota la palabra refugiado? ¿Causa incomodidad?

La palabra refugiado entraña un desgarramiento de la persona que lleva esa condición. Uno nunca será más feliz que en el lugar en el que naciste, donde están enterrados tus padres, donde están tus amigos de la infancia. Si puedes ser feliz, es difícil que te vayas de allí. La gente que emprende un camino nuevo, desconocido, fuera de su tierra, a veces conlleva un fracaso, por eso creo que nadie se movería nunca de su lugar.

Pero está pasando...

A lo largo de la historia los españoles (gallegos, canarios, andaluces, asturianos) partieron a cualquier país de América porque vivían mal en su tierra. También están los irlandeses o los suecos que se movieron a Estados Unidos. El hombre está en constante movimiento. Esto puede gustarnos más, gustarnos menos, pero seguirá ocurriendo. Ahora mismo sigue viniendo gente de los países más desfavorecidos. ¿Por qué vienen a Europa? Porque se deslumbran con el boato de estas tierras.

Cubierta de la novela.¿Y considera que Europa ha sabido manejar la situación?

Yo no sé hasta qué punto Europa puede absorberlos, o qué debe hacer ante la columna de gente caminando, que se ha muerto por el camino, sufriendo hambre, frío, enfermedades. La solución de todo esto no la sé porque no soy político ni quiero serlo. Imagino que los gobernantes deben pensarla, pero este flujo se les ha venido encima sin estar muy preparados para ello. Creo que sería ideal tratar de apaciguar las guerras o de mejorar las condiciones de estos países porque hay gente que no solo viene por la guerra sino por problemas económicos. ¿Es justo o no es justo que vengan? ¿Qué hacer para integrarlos? ¿Deben mantener sus costumbres? ¿Cuál es la actitud que se debe tomar ante ellos? Todas estas son parte de mis preocupaciones, como cualquier hijo de vecino, pero no soy quien debe resolverlas.

A las puertas de Europa es un título que refiere a la espera...

El drama ocurre a las puertas de Europa. Aunque podrían mirar a un país musulmán más próspero o Australia o Indonesia, eligen Europa en busca de la felicidad, del bienestar. En el siglo XX se ha visto como una tierra de democracia, libertad, prosperidad y deslumbra con luces engañosas. Europa no puede dejar entrar a todo el que venga y yo me detuve en esa imagen de aquellos que llegan a sus puertas, quieren seguir avanzando y no pueden.

En la novela, muchas veces, los personajes aparecen en silencio, adoptan la reflexión.

Estas personas vienen deslumbradas pero a su vez vienen a la expectativa. Ellos tienen la intención de seguir al norte, así que entran con cautela, no pueden hacer demasiada bulla, buscan pasar desapercibidos para continuar con sus planes. Son refugiados, son gente que llegan por caminos ilegales y se mantienen en silencio para ver si pasan inadvertidos.

Aunque nunca ha pisado Siria, esta novela revela su carácter universal, el de no quedarse con lo que está en el día a día, sino de ser capaz de explorar otros mundos.

Cuando yo era un cubanito de un pueblo del interior de Cuba escribía sobre el mundo que conocía, que era pequeño. Después viví once años en Rusia, veinte en Suecia y ahora vivo en España. Conocer personas de otros países me permitió ampliar mi horizonte vital y escribir sobre temas que de no haber conocido esos lugares no hubiese podido. Tengo una visión global de la realidad.

Usted, que sabe lo que significa estar fuera de su país, ¿qué tomó de su propia experiencia para escribir esta historia?

Yo creo que cualquier escritor que se proponga puede escribir esta novela, pero en mi caso, que dejé mi país, que fui refugiado en Suecia, sé lo que significa romper con tus raíces, con tus tradiciones, ir a un país nuevo, caer, incorporarte, y transitar por un camino hacia el futuro. Esa experiencia personal, mis reacciones ante la llegada a Europa, mis temores, miedos, expectativas, me han ayudado a la hora de definir la trama y los personajes, así como su manera de enfrentar la tarea que les puse: la huida.

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