• Diario Digital | Lunes, 28 de Mayo de 2018
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PRESENTACIÓN DEL LIBRO “EL COLOR DE LA LUZ”

Marta Quintín, autora de "El color de la luz": “Tú no eliges a la historia, es la historia la que te elige a ti”

Marta Quintín acaba de publicar su segunda novela “El color de la luz”, una historia de pinturas y cuadros al calor de las subastas de arte.

Marta Quintín, autora de "El color de la luz": “Tú no eliges a la historia, es la historia la que te elige a ti”

Con menos de treinta años, Marta Quintín ha publicado dos novelas y ha trabajado como periodista en diferentes medios de comunicación. Bregada en la agencia EFE, estuvo un tiempo en la delegación de Nueva York. Precisamente, estando allí se le ocurrió el tema de su novela “EL color de la luz”. “Por motivos de trabajo, tuve que cubrir una subasta de cuadros y fui testigo del pago exagerado por unos de ellos”, recuerda la escritora zaragozana.

“Por qué una persona puede pagar 120 millones de dólares por un cuadro, es la pregunta que me hice durante un tiempo y así empecé a escribir el libro, en el que estuve un año trabajando”, dice la escritora en la presentación del libro a un grupo de blogueros literarios. “Esa idea es la que me arrastró para escribirlo”, confiesa en tono comedido pero seguro y añade “siempre que me pongo a escribir tengo claro de dónde parte la idea y a dónde quiero llegar”.

“Tú no eliges a la historia, es la historia la que te elige a ti”, afirma rotunda. Si no hubiese estado en Nueva York en aquellas fechas, si no hubiese asistido a aquella subasta de arte, quizá el libro no lo hubiese escrito. Los hados hicieron que esas casualidades ocurriesen y María Quintín hizo el resto, echar imaginación para componer una historia luminosa y colorida como indica el título de su novela. También, el oficio la ayudó mucho porque ya había escrito muchos cuentos sobre temas de actualidad para una radio eibarresa. “En la realidad, el cuadro se compró por teléfono. Los compradores suelen ser anónimos y lo hacen por temas especulativos y financieros”, comenta.

Quintín-V

Como es difícil escribir sobre un cuadro real, Marta Quintín se inventó un pintor de nombre rotundo Martín Pendragón y una compradora Blanca Luz Miranda, con ese nombre es lógico que le gustase la pintura, para conformar una historia que recorriese casi todo el siglo pasado. “Cuando presenté mi novela a la editorial, después de conseguir una agente literaria, me dijeron que profundizase en la trama de los años 20, en aquel París lleno de artistas y bohemia”, apunta la autora de Zaragoza y añade “hay muchos personajes secundarios que son muy importantes y muchos detalles que son los que marcan la diferencia”.

La novela se desarrolla en diversos tiempos además del París de los felices años 20 y de entreguerras, transcurre por la guerra civil, por la Segunda Guerra Mundial y por Nueva York, además de España. “Por supuesto que hay una historia de amor y desamor. También hablo de las pérdidas. Es una novela de mucha nostalgia, un auténtico dramón”, expresa Marta Quintín durante la reunión en una recoleta cafetería cercana a la Plaza de España.

“Es importante tener la capacidad de reírse de uno mismo”

 

Marta Quintín tiene pasión por la literatura. “Vivo mucho a través de los libros”, cuenta divertida. Son muchas las horas que ha pasado leyendo y releyendo a los clásicos. “Casi siempre voy a lo seguro”, apunta. Quizá por ello, ponga en fuertes compromisos a su protagonista. “Es importante tener la capacidad de reírse de uno mismo por eso, colocó a Blanca Luz en situaciones peligrosas. En ocasiones, se le va la pinza. No se atreve a nada y luego se atreve a todo”, describe con sentido del humor la escritora.

La escritora aragonesa, define su escritura como “barroca” y para ella escribir “es una especie de terapia”. Lo primero que escribe cuando tiene la idea son “las escenas que tengo muy claras, lo difícil para mí es rellenar esas transiciones”, confiesa. Reconoce que cuando se lo ha pasado mejor escribiendo la novela ha sido en la parte de los años 20. “Documentarme ha sido un proceso muy divertido ya que me he enterado de muchas anécdotas de aquellos pintores del París de entreguerras y del expolio nazi”, relata. También el proceso de entrelazar artistas históricos con ficticios ha sido divertido para ella. “He querido rendir homenaje a gente poco conocida de aquella época”, manifiesta.

Gracias a la documentación me he enterado de muchas anécdotas de aquellos pintores del París de entreguerras y del expolio de obras por los nazis

Para finalizar, nos cuenta su forma de trabajar. “Las novelas me surgen en imágenes. Lo que quería desde el inicio era escribir un thriller con mucho misterio”, concluye. Marta Quintín siempre ha sido un poco cuentista, en “El color de la luz” nos lo demuestra y finaliza diciendo que ya tiene otra novela preparada aunque ahora está en barbecho. Estoy seguro que si su nueva novela funciona, y mimbres tiene, la veremos pronto publicada. 

Quintín y Velasquín

Marta Quintín con Javier Velasco, autor del artículo (foto de Pepa Entrelibros)

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