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Luis Sator
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Luis Sator (Foto: Teatro del Barrio)

‘Animal o la salida humana’: Un monólogo que desafía nuestra condición de humanos en el Teatro del Barrio

domingo 12 de abril de 2026, 20:19h

En dos únicas funciones se ha representado en el Teatro del Barrio la obra “Animal o la salida humana”, una adaptación de Matias Bertilotti del relato Informe para una academia, que Franz Kafka escribió en 1917 contando la historia de un simio que es capturado y entregado a una Academia de Ciencias y Artes para ser humanizado.

Precedida por el éxito en Argentina, nos llega a Madrid este increíble monólogo con la interpretación de Luis Sartor (reconocido productor de cine argentino) y cuenta con la dirección de Víctor Laplace.

Pedro, conocido como el Rojo, se presenta ante los miembros de la Academia de Artes y Ciencias para defender su caso. Su meta es evidente: reclamar sus derechos como ser humano y liberarse de su condición animal. Desde su captura en la selva, ha estado buscando una forma de escapar… no solo de la jaula, sino también de su propia animalidad. Convertido por los humanos en un ente pensante, regresar a la selva ya no es una opción para él. La única alternativa que le queda es abrazar su humanidad.

El autor deja muy claro la tesis de su obra: los hombres están llenos de opiniones, pero no de pensamientos. Pedro el Rojo, uno de los muchos que han sido adaptados a la sociedad, defiende sus derechos recién conquistados. Es un simio que ha tenido que aprender del ser humano y lo ha superado en inteligencia, inquietud y personalidad. Ya ha escritor un par de novelas y quiere demostrar que no desentona entre sus nuevos congéneres. No busca la libertad, busca la paz interior, porque es la única manera de encontrar una salida. Como dice él mismo: observo y aprendo, pero hay que saber lo que se observa para no caer en las garras de la mediocridad; para no ser asimilado.

Luis Sator es un actor de muchos registros. Los movimientos que adopta están a medio camino entre el simio y el hombre. Nos recuerda a los personajes de las películas de la saga de El planeta de los simios, solo que mucho más trabajado. No solo en los movimientos, la dicción es muy importante y los sonidos guturales del protagonista que, en ocasiones, deja al espectador helado y sorprendido por su veracidad.

La obra dura 55 minutos, que son de una intensidad hiriente donde nos planteamos nuestra condición de humanos y cómo hemos malgastado nuestro tiempo. Repasa en su disertación las múltiples facetas del mundo y sus ciencias, bien sean políticas, literarias o humanidades. El tiempo está siempre muy presente en su discurso. Los aymaras tienen una concepción distinta a todos los humanos. Nosotros entendemos la línea temporal de atrás a delante. Vemos el futuro ante nosotros, los aymaras ven su pasado al frente, por ya visto y conocido, y el futuro atrás, a la espalda, quizá porque no se ve hasta que se vive.

El texto de Kafka, que ha pasado por la pluma de Matias Bertilotti, abunda en la concepción kafkiana de su mundo: la metamorfosis forzada de un simio en ser humano para sobrevivir; la jaula como límite, renunciar a la animalidad borrando su pasado, aprendizaje forzoso obviando el dolor físico y la cicatrización de su identidad simiesca que le imposibilita para volver a su estado salvaje. Es el precio de la civilización dentro de estructuras opresivas. Nada es lo que parece y lo que parece se puede transformar ante nuestros ojos. Eso es lo que va sucediendo en el escenario, todo se va transformando, en especial, nuestros pensamientos más elementales.

Excelente interpretación, magnifica adaptación y sobria, pero eficaz, puesta en escena. La obra está pidiendo a gritos que se vuelva a representar en este teatro, que siempre se sale de las normas más convencionales.

Luis Sator
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Luis Sator (Foto: Maudy Ventosa)
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