El escritor americano ha compartido su experiencia en la creación de novelas históricas, destacando que más de la mitad de su obra se sitúa en este género. Ha afirmado que estas novelas son las más políticas, porque “Son novelas de defensa de algún planteamiento específico”, analiza el autor. Respecto a la forma de escribir, John Irving, ha explicado que sus novelas cuentan con una trama y un elenco de personajes que trascienden el tiempo en el que son escritas. “Cuando me pongo a escribir ya tengo ideada la trama de la novela y el final de la historia”, señala con convicción. Este enfoque le permite construir narrativas coherentes y significativas. En su nueva novela, el autor canadiense ha trabajado con un personaje ficticio, el director de un orfanato, lo que le ha facilitado la escritura. “Sabía prácticamente tanto del principio como del final”, repite, refiriéndose a cómo esta estructura narrativa le ayuda a desarrollar tramas complejas. John Irving ha abordado temas delicados como el antisemitismo, creando una línea temporal empática para su personaje principal, Esther. Esta mujer, vinculada a la creación del Estado de Israel, nace en Viena en 1905 y vive experiencias difíciles desde temprana edad. “Estaba haciendo lo que esperaba que fuera una línea temporal empática”, ha explicado. A través de Esther, el autor busca reflejar la historia judía y los desafíos enfrentados por los sionistas. Ha indicado que su intención es crear empatía respecto a las vivencias de aquellos que sufrieron por el antisemitismo desde la infancia: “Le doy esa línea, ese arco temporal que espero cree empatía en el lector”, razona el escritor. A pesar de no ser una novela contemporánea, el autor ha mencionado que su obra contiene elementos de predicción sobre situaciones actuales. “La novela había preexistido a los acontecimientos del 7 de octubre”, ha afirmado, aludiendo a eventos recientes relacionados con el conflicto israelí-palestino. “Tristemente era ya una realidad” lo que había anticipado en su novela, ha expresado con pesar. Durante sus investigaciones en Jerusalén, se sintió culpable por haber acertado en sus presagios sobre el conflicto persistente entre israelíes y palestinos.
“He creado personajes empáticos con los que yo no siento empatíaA lo largo de su carrera, el autor ha explorado diversos temas sociales y políticos a través de sus personajes. “A veces pienso que los temas en las novelas son para los profesores por lo que cuento”. A pesar de no compartir experiencias directas con todos sus personajes, busca representar sus luchas con autenticidad. “He creado personajes empáticos con los que yo no siento empatía”, ha declarado, mencionando obras anteriores donde aborda temas como el aborto y el feminismo. Su trasfondo familiar también influye en su escritura; su madre fue defensora de los derechos femeninos respecto a la interrupción del embarazo, antes incluso de legalizarse el aborto. El autor también ha reflexionado sobre cómo sus amistades durante la adolescencia han moldeado su perspectiva sobre la discriminación. “Durante mi tiempo en la Universidad, tuve un compañero de habitación judío”, que le abrió los ojos al antisemitismo. Este vínculo personal se traduce en su deseo de escribir sobre personajes diversos y marginados. “Siempre pensé que este querido compañero sería el lector ideal para La reina Esther”, confesó, lamentando no haber podido compartir esta obra con él antes de su fallecimiento. Su proceso creativo está profundamente influenciado por estas relaciones personales y por las injusticias sociales observadas a lo largo de su vida. Dificultades y aprendizajes en la escritura novelística A medida que avanza en su carrera literaria, el autor enfrenta nuevos desafíos al escribir novelas largas. Ha señalado: “Una novela larga tiene sus propias dificultades”. Con cada proyecto nuevo, busca identificar las complejidades inherentes a cada historia. “Mi esperanza es que las novelas sean cada vez más cortas”, ha añadido, reflexionando sobre cómo su experiencia puede facilitar procesos creativos futuros. El autor enfatiza la importancia del aprendizaje continuo para abordar temas fuera de su propia experiencia personal. Durante la rueda de prensa, ha expresado su felicidad por vivir en Toronto. En la charla compartió que su actual esposa es canadiense y que juntos han formado una familia en este país. “Estoy feliz viviendo en Canadá”, señala, resaltando su amor por la ciudad. Explicó cómo se conocieron él y su esposa, quienes traían consigo hijos de matrimonios anteriores. “Nunca abandonaremos nuestra casa en Toronto”, ha dicho, a pesar de sus obligaciones familiares en los Estados Unidos.
El autor ha comentado sobre su proceso de naturalización: “Tuve suerte de convertirme en ciudadano canadiense cuando lo hice”. Actualmente, vive con su esposa y la hija que tienen en común, sin intención de regresar a su país natal. Sin embargo, ha recordado que dos de sus tres hijos residen en los Estados Unidos. “He dejado de preocuparme por ellos, ya son mayores y con hijos”, ha mencionado sobre sus seres queridos que aún viven allí. Su crítica hacia el actual clima político estadounidense es contundente: “Hay cobardes en el Partido Republicano”, ha declarado, refiriéndose a legisladores que considera que han fallado en proteger la Constitución. El autor no se ha guardado sus opiniones sobre el liderazgo del presidente Donald Trump: “Es un fascista”, proclama con firmeza. John Irving ha expresado su frustración ante lo que considera un abuso de poder por parte del mandatario y la falta de acción por parte del Congreso. “Los Estados Unidos ya no es un país democrático”, ha sentenciado, quien ve al país bajo un régimen autoritario. Su llamada a los legisladores es claro: “Espero que hagan su trabajo”. Ha subrayado la necesidad urgente de un impeachment para restaurar la democracia. Finalmente, John Irving ha manifestado su preocupación por el resurgimiento del fascismo tanto en América como en Europa. Ha mencionado figuras tan deleznables como Víctor Orbán, sugiriendo que el autoritarismo está ganando terreno nuevamente. “Es muy desafortunado”, concluye, reflexionando sobre el estado actual del mundo político. Puedes comprar el libro en:
+ 0 comentarios
|
|
|