La presente novela-histórica está escrita por un especialista historiador noruego, y es de una esclarecedora calidad. Nada mejor que comenzar por un texto axiomático sobre las pretensiones prístinas del historiador Bjorn Andreas Bull-Hansen: “Quiero llevarte a la Edad Vikinga. Quiero que la veas, la huelas y la sientas. En muchos aspectos era un mundo brutal, pero también era un mundo de belleza inimaginable, amistad, lealtad, amor y pasión”. Este libro formará parte de una saga sobre los vikingos, en su rol, que también lo ejercieron, de mercenarios del Norte, y representa los últimos decenios de la denominada como la Edad de los Vikingos, en los que estos valerosos y crueles marinos y guerreros conformaron el devenir histórico de los reinos de la Europa del inicio del Alto Medioevo, desde los de los anglos y sajones, hasta los reinos francos del continente. Actualmente está muy de actualidad el mundo de los vikingos, y es obvio que se lo merecen, ya que tenían una enorme riqueza sociopolítica con su Althing como ejemplo de comportamiento corporativo o grupal, y más o menos democrático. “No me acuerdo mucho de los años anteriores a mi captura. Pero prefiero pensar que fueron tiempos felices. Soy capaz de sentarme un rato largo y seguir los senderos con mi ojo interior, porque todavía los recuerdo. Me paro al lado de uno de los tejos y huelo la hierba y el cálido pantano. Veo brillar el sol entre el follaje, y la luz que se filtra tiene una nota de verde. Hace calor, lo siento en la piel desnuda mientras me abro paso por el sotobosque. Los helechos me acarician las pantorrillas, y noto que tengo el arco en la mano y el carcaj me golpea contra la cadera. Me adentro en un bosquecillo frondoso, se me hunden los pies en el musgo húmedo, y sé que el mar a veces llega hasta aquí con las mareas primaverales y deja algas y conchas y cangrejos que se apresuran a esconderse bajo la arena. Llego a la playa, veo las olas que riegan la orilla y las gaviotas, allá en lo alto bajo el firmamento, están como clavadas en la cúpula del cielo, hasta que sacuden las alas y se lanzan hacia el horizonte o hacia el bosque detrás de mí”. El narrador de la obra es el propio protagonista de esta novela-histórica, y se llama Torstein Tormodson, que ha sido vendido como esclavo, estado social que sí existía entre los belicosos hombres del norte, y será entre ellos donde aprenderá el oficio de constructor de barcos/drakkars. A pesar de que es cojo, conseguirá liberarse, ya que su psique de guerrero vikingo es indubitable. Al ser un guerrero libre, siempre será recibido con felicitaciones por los pueblos por donde pasa. Torstein siempre tiene un tactismo psicológico, y que estriba en encontrar al hombre que asesinó a su padre y que lo esclavizó, y así poderse vengar. Bjorn Andreas Bull-Hansen se ha documentado en profundidad sobre la sociología de los vikingos, y las creencias de esos hombres y mujeres del norte escandinavo. Por lo tanto, la ambientación de la trama es muy correcta y rigurosa. Se puede cualificar a la obra como muy concienzuda en la exposición sociológica de la vida de estos vikingos, el ritmo es lo suficientemente pausado como para que no cree al lector ningún tipo de problemas, que no le permitan seguir la narración sin perderse ni un detalle. La evolución de la trama es más que correcta, ya que se parte de toda la precisa cronología vivencial de Torstein. El protagonista se nos presenta en su infancia, momento en el que contempla horrorizado como es asesinado su padre, lo que conllevará que él huérfano sea esclavizado. Su vida mutará abruptamente, y el valor social que tenga ya será casi nulo. Torstein tiene como autodefensa el escapar de continuo, para poder defenderse de los riesgos que le aportará esa vida tan compleja que le embarga. El inicio del texto novelado descriptivo tiene su inicio cuando Torstein tiene ya muchos años, y va desgranando todos los recuerdos de su vida y no olvida a su hermano Bjorn, como una de las figuras más importantes para él. Pautemos, como receta médica necesaria, otro texto que puede ejemplificar la riqueza de la forma de escribir del autor, y lo perfecto de su traducción. “En aquellos tiempos, las naves veloces como la que Ros y sus hombres tenían se llamaban karve. Eran más ligeras que los barcos de mercancías, planas, y no tenían ningún espacio por debajo de cubierta. A lo largo de la borda había ganchos de hierro donde los guerreros colgaban sus escudos en caso de que se presentase batalla o el barco sufriera un asedio, ya que la obra muerta era baja y protegía mal. El mástil no era de los más altos, pero la verga que se colocaba perpendicular al extremo superior de este era ancha y portaba una vela de lana tejida a mano. Ros y los suyos vigilaban dicha vela en todo momento. La arriaban si el viento empezaba a soplar fresco, y siempre tenía un vigilante a su lado en el puerto. Pronto aprendí que una vela como esa podía costar lo mismo que el barco entero con todos los esclavos. Si no recibía los cuidados necesarios, podía rajarse, y una banda de guerreros como la de Ros y los suyos podían ser alcanzados fácilmente por otros piratas como ellos o por enemigos. Ros llevaba mucho tiempo saqueando, en Ranrike, Gotaland, Escania, Selandia y al norte, en mi nativa Vingulmork. Al otro lado del fiordo, sin embargo, no iba nunca a saquear. Allí, en el oeste, solo comerciaba, y aunque era seguro que la gente imaginaba de dónde y cómo se había hecho con sus mercancías, no le hacían preguntas, ya que por entonces aquello era no era infrecuente. Las naves del jarl patrullaban las costas desde el cabo sur de Noruega hasta Trondelag, al norte, pero pocas veces se las veía por Viken. Allí estaban Vestfold y Grenland, al oeste, y mi comarca natal, Vingulmork, al este. En esa zona, ningún rey había conseguido conservar el poder mucho tiempo, de modo que se había convertido en una costa sin ley, donde los diversos reyezuelos y cabecillas tenían tantos hombres como pudiesen alimentar”. La obra no produce descanso ni reposo a los lectores por su ritmo narrativo trepidante, y aunque también aparecen unos pocos personajes femeninos, estos son de una importante riqueza sociológica. Por consiguiente, estamos escribiendo en este ensayo-crítica sobre una auténtica obra épica, en el plano de la novela-histórica. El autor refiere que ha desarrollado lo que él define como Mentalidad Vikinga, y hasta su fenotipo así lo define. Es una obra de narración poderosa sobre una época histórica sumamente fascinante. Torstein tendrá su propio periplo que lo conducirá hasta el caudillo Olav, de consuno unificarán los clanes, y se coronará ya como rey de Noruega, teniendo como base religiosa la fe cristiana-católica, ya que ya estamos en el siglo X. Narración repleta de anécdotas y de costumbrismo patognomónicamente vikingo. «POR TU SANGRE PASARÁ LA SANGRE DE DOS REYES. Noruega, año 993: el joven Torstein Tormodson es testigo del cruel asesinato de su padre a manos de unos terribles guerreros extranjeros, quienes lo apresan y convierten en esclavo. Sin embargo, logra escapar de su yugo y es aceptado por los célebres y temibles vikingos del norte, los jomsvikingos, con quienes convivirá hasta llegar a ser el mejor guerrero del clan, el hombre más temido de todos los mares. En una época convulsa repleta de luchas por el poder y tras enamorarse de la mujer equivocada. Torstein librará las más temibles batallas al servicio de varios reyes, movido por un afán insaciable de venganza y la esperanza de reunirse con su familia. De ritmo trepidante, VIKINGOS, la primera entrega de la saga de los mercenarios del norte, es una poderosa recreación de un tiempo y un mundo fascinantes, una historia épica sobre un esclavo convertido en héroe que tendrá en sus manos el destino de todo un pueblo». Por consiguiente, calificaré a esta obra, sin ambages, como: ¡esclarecedora, muy documentada, y definitoria de la vida de los vikingos! Los cuales conllevaron que se rezase, en toda la Europa del Medioevo, aquello de: ¡Terror Normannorum libera nos, Domine!; y, asimismo: ¡A furore Normannorum libera nos, Domine! ¡Excelente riqueza narrativa! «Nulla crimen, nulla poena sine lege. ET. Carpe diem. ET. De parvis grandis acervus erit». Puedes comprar el libro en:
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