29/03/2026@10:10:00
Decía Poe, a propósito de Hawthorne, que «la auténtica originalidad —auténtica con relación a sus propósitos— es aquella que, al hacer surgir las fantasías humanas, a medias formadas, vacilantes e inexpresadas; al excitar los latidos más delicados de las pasiones del corazón, o al dar a luz algún sentimiento universal, algún instinto en embrión, combina con el placentero efecto de una novedad aparente un verdadero deleite egotístico». Creo no exagerar ni un ápice si digo que Ángel Olgoso es esa clase de escritor auténticamente original, y “Devoraluces”, el último libro de relatos que publicó antes de abandonar el género, la definitiva de las irrefutables pruebas que apuntalan semejante afirmación.