Se diría que la poética visionaria de Oteiza ha resultado profética. Tantas veces me repitió aquello de que el euskera nace de la mano -euskara eskutik jaio da- y de pronto, aparece la Mano de Irulegi. Sobre una placa de bronce del siglo I a.C., cinco palabras. Grafía derivada del signario ibérico, pero sólo una palabra reconocida, la primera voz vascónica de la que tenemos constancia escrita: Sorioneko -buena fortuna-.
PLAZA DE GUIPÚZCOA
Nada es blanco o negro, malo o bueno, renovables o nucleares. Hay que hacerse mayor de una puñetera vez. Conocerse a sí mismo, saber por qué eres de derechas o de izquierdas, un tipo feliz o un amargado mala leche.
Regresa el mejor suspense de la mano de Ibon Martín, uno de los autores más sólidos del thriller actual. "El ladrón de rostros" es la tercera entrega de la serie protagonizada por Ane Cestero. La novela se desarrolla en los paisajes del interior de Euskadi, un escenario sobrecogedor, en el que la Unidad de Homicidios de Impacto deberá atrapar a un asesino en serie bautizado como «el Apóstol».
La noticia de cabecera no podía ser otra: ayer el fallecimiento de Mijail Gorbachov, hoy el de Isabel de Inglaterra, dos personajes de enorme relevancia histórica. Entre esas dos efemérides, otro no menos relevante, pero invisible a lo largo de los últimos treinta años –“el hombre más solo del mundo”- ilustraba el cierre de los diarios con otro cierre.
La nueva obra en prosa de uno de los escritores más prestigiosos en lengua española
Como el escritor que revisa, que desaprende y rectifica la tradición, en estas ricas semblanzas J. M. Caballero Bonald reajusta sus juicios del pasado, trasvasa al presente el valioso acervo de la experiencia —un sustrato cultural de enorme vivacidad— e incide en la actitud vital de cada uno ante sucesos fugaces que adquieren aquí una dimensión colectiva.
Autora de "In vino veritas"
“In vino veritas” es la primera novela de la escritora irundarra Virginia Gasull, que acaba de publicar la editorial Suma de Letras. Es un thriller que mezcla una trama enológica con un misterio, referente al vino, de la Segunda Guerra Mundial. Con ritmo trepidante iremos descubriendo un mundo, que aunque pueda parecer ajeno al nuestro, no lo es tanto y muchas personas tuvieron conocimiento de ello durante los aciagos días del conflicto mundial.
Autora de "Yo fui la elegida"
Escritora, periodista y tertuliana en Crónicas Marcianas, Begoña Ameztoy publica la segunda entrega de una trilogía que inició con El Señor de las Maravillas. En Yo fui la Elegida nos adentra en los misterios de una saga familiar donde se cruzan antepasados espectrales, reinas de la Belle Époque y no pocas derivadas autobiográficas. Desde lo más profundo de la Euskal Herria legendaria al San Sebastián de hoy, Yo fui la Elegida configura un relato apasionante que oscila entre el realismo mágico, la narrativa gótica y la autoficción. Ha sido publicada por Ediciones Beta III Milenio.
Lo conocí en Bilbao, hace veinte años. Él sumaba ya cuarenta lejos de este mundo pero, a decir verdad, parecía el visitante más vivo del Guggenheim. Mark Rotkho, el maestro del expresionismo abstracto, había nacido en Letonia, un 25 de septiembre de 1903, y murió en Nueva York el 25 de febrero de 1970, reventado a base de barbitúricos después de intentar cortarse las venas con una cuchilla oxidada, en la soledad más absoluta.
Autor de “La voz de la intemperie”
Conocí a Iñaki Ezkerra en los años en que era presidente del Foro de Ermua, desde entonces he seguido con atención su carrera, tanto como escritor de ensayos como de crítico literario, afición que ambos compartimos, como el amor al País Vasco, que el tanto conoce y sobre el que ha escrito numerosos artículos en prensa. Ahora, acaba de publicar de la mano de Ipso Ediciones un breve pero jugoso ensayo sobre la figura de Pío Baroja titulado “La voz de la intemperie”.
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PLAZA DE GUIPÚZCOA
Lo han conseguido. El planeta es un sindiós. Los poderes fácticos se han pasado la democracia por los mismísimos y han convertido la política en un antro de perdición, por no decir en una casa de putas. Tendré que cambiar de aficiones. Qué pena, tío. Con lo que yo disfrutaba comentando los pifostios de los chupópteros y mangantes que dirigen el mundo.
Una fotografía frontal de Juan Luis Goenaga a la manera de una figura de Giacometti, hierático y en pie, el torso desnudo, junto a su amigo invisible o su gemelo fantasma, un esqueleto en la misma postura, tal vez el antediluviano hombre de Alkiza, capta toda mi atención. A su lado, el cuerpo sumario de Juan Luis Goenaga casi parece el de Hércules Poirot. Un paso más y me atrapa un Jorge Oteiza que mira de frente muy enfadado, no sabes muy bien si a quien le ha puesto esa camisa limpia, o quizá a la selecta concurrencia que me acompaña en esta presentación privada de la última muestra de Isabel Azkarate en San Telmo.
David Acebes Sampedro (Valladolid, 1976) es uno de los once exopoetas incluidos en [Ex]centricidad. 11 exopoetas que abren camino en la poesía española contemporánea (1959-1986) (Celya, 2022), un libro colectivo en el que se muestra y analiza el hecho poético rupturista que se practica en España, con primacía del signo. Con relación a su participación en este libro, entrevistamos al exopoeta. Acebes Sampedro ha publicado los libros Trópico azul… (2004), Víctor, el centauro y otros cuentos para niños con sueño/s (2017), La poesía es cosa de burros (2018), Una décima parte de mí (2018), El perro que escribía poemas de amor (2019) y El corazón está al fondo a la izquierda (2021). Desde 2017 forma parte del Colectivo DARt de Poesía Visual.
No sé cómo ha llegado hasta mis manos, pero incluso lo estoy ojeando. Es el best seller de pseudo física cuántica más famoso de Deepak Chopra “Cuerpos sin edad, mentes sin tiempo”. ¡Qué miedo, colega, Vade Retro! Dicen que es un fenómeno paranormal que también les ocurría a los místicos del Siglo de Oro, nada por aquí, nada por allá y de pronto aparecía un libro o un manuscrito entre sus dedos. O en un lugar inverosímil de su celda, o más difícil todavía, en la cocina, entre los pucheros como a Teresa de Jesús. Ellos tenían la coartada de la “divinidad”, podían explicar con total aplomo que un santo cualquiera, al azar, del extensísimo santoral judeocatólico era el artífice de tal prodigio.
"In vino veritas. En el vino está la verdad" de Virginia Gasull es un thriller enológico que se remonta al nazismo; un embriagador misterio que tentará tu paladar en el cual la inspectora Oteiza se enfrenta al caso más importante de su carrera. Historia, expolio nazi, intriga y vino en una investigación trepidante que la cambiará para siempre.
Lo que comenzó como una aventura de una escritora novel en Amazon se está convirtiendo en un proyecto cada vez más ambicioso. Y es que desde que la irunesa Virginia Gasull lanzara su ópera prima "In Vino Veritas, en el vino está la Verdad" a la plataforma on-line hasta hoy la novela de intriga, historia y pasión no le ha dado más que satisfacciones. Primero se situó en el número uno de ventas y se convirtió en fenómeno viral, luego llegó la firma con la editorial Suma de Letras y ahora la firma de la cesión de los derechos para la adaptación al cine.
Es verdad que si yo fuera Dios lo hubiera hecho todo de otra manera. Como creyente irredenta que soy, la hipotética responsabilidad de Dios es un tema que me apasiona, pero no quedan muchos interlocutores válidos para dilucidar este tipo de cuestiones. La única persona con la que podía especular y desbarrar sin complejos era Jorge Oteiza. Solíamos coincidir en lo fundamental, aunque en la discrepancia las batallas dialécticas podían ser a muerte.
Hasta el 26 de enero de 2020
Se ha presentado, en la Sala Goya del Círculo de Bellas Artes, la exposición “Ameztoy”, la retrospectiva más amplia nunca realizada sobre la obra de Vicente Ameztoy. En la rueda de prensa participaron Juan Barja (director del Círculo de Bellas Artes), Miguel Zugaza (director del Museo de Bellas Artes de Bilbao), Miriam Alzuri y Javier Viar (ambos comisarios de la exposición).
La preparación de estas interesantes jornadas coincide con la última (en su doble acepción de más reciente y de postrera, según su autor) novela de Frederick Forsyth, el autor de Chacal. Los autores anglosajones han sido, tradicionalmente, los más asiduos practicantes del género de espionaje; cuando no espías ellos mismos, desde Defoe hasta el propio Forsyth. En España hemos ido a la zaga, bien porque (en magistral expresión de Fernando Martínez Laínez) ‹‹ algunos creen que en España…lo único digno de espiar es la tortilla de patata›› (1), o porque los resabios de la dictadura y el difícil acceso a los secretos oficiales han dificultado la práctica del mismo.
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