¿De dónde vienen los emojis? ¿Por qué son tan populares? ¿Qué nos dicen sobre el estado de la sociedad moderna, potenciado por la tecnología? Lejos de ser simplemente un conjunto divertido de pequeños símbolos coloridos, los emojis están a la vanguardia de una revolución en la forma en que nos comunicamos. Como forma de comunicación global basada en imágenes, son un ejemplo perfecto del ingenio y la creatividad que caracterizan la interacción humana. Pero también son una parábola de cómo el consumismo ahora impregna todos los aspectos de nuestra vida diaria, ejerciendo un control incluso sobre el lenguaje que usamos; y de cómo la tecnología se entrelaza cada vez más con nuestro día a día. En esta muy recomendable novela gráfica vamos a seguir la investigación de una periodista sobre el fenómeno de los emojis. El autor presenta el tema de una forma bastante original, dando protagonismo a una reportera apasionada que lo investigará hasta el final, siempre y cuando su jefe en la redacción del medio en el que trabaja financie el viaje para entrevistar a diversas personas de todo el mundo. Entre ellas hay desde un jurista estadounidense hasta una diseñadora japonesa, un egiptólogo, una activista, una influencer, una lingüista e incluso una lobista de Bretaña. En definitiva, ¡aquí hay mucha tela por cortar! Lo cierto es que he disfrutado mucho explorando las diferentes dimensiones del tema, aunque inicialmente se trata simplemente de analizar el fenómeno de estos pictogramas que se han extendido por todo el mundo como un nuevo lenguaje universal para facilitar la comunicación por mensaje de texto. Cabe mencionar que estas expresiones faciales a veces resultan bastante útiles en un mensaje. ¡Se establece un paralelismo bastante interesante con los jeroglíficos que los antiguos usaban en sus tablillas de piedra! También se analizan dibujos y otros pictogramas destinados a representar objetos cotidianos. En resumen, se trata de un código predefinido. Uno de los aspectos más interesantes del cómic es toda la parte dedicada a analizar las demandas que pueden surgir a raíz de estos pictogramas, porque el mundo no siempre es color de rosa y algunos usos pueden ser malinterpretados en el ámbito de las amenazas, la intimidación y la violencia. Obviamente, todo esto es a veces reprobable, dependiendo de las diversas interpretaciones posibles y las adoptadas por los tribunales. Todo comienza con un comité relativamente pequeño que tiene el poder de añadir o eliminar emojis. Muchos usuarios presentan propuestas con argumentos bien fundamentados. De esta forma, pueden ser los creadores de nuevos emojis que luego se usarán millones de veces. Por poner un ejemplo, la heroína de la historia propuso un emoji para representar una turbina eólica, que fue rechazado por el comité por razones políticas, a pesar de que la gasolina está bien representada. En resumen, es un tema en principio bastante debatible que daría para una o varias reflexiones. En definitiva, se trata de una novela gráfica única sobre un tema nunca antes abordado, que nos permite profundizar en las complejidades de este nuevo mundo del siglo XXI. Nota sobre los autores: David Groison nació en Lyon, dirigió la prensa juvenil de Bayard durante diez años y realizó varias obras sobre el descifrado de imágenes y la fotografía en Actes Sud Jeunesse. La revolución emoji es su primer cómic. Por su parte, Paul Rey nació también en Lyon, en la colina de la Croix-Rousse, y estudió en la Escuela de Bellas Artes de Angulema. Es autor de varias novelas gráficas, entre ellas Le síndrome de l´iceberg (Sarbacane, 2023), que cuestiona el lugar de lo virtual y la inteligencia artificial en nuestras vidas. Puedes comprar el libro en:
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