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Anagnórisis

EL HÉROE TRÁGICO

17/03/2026@16:16:00

El dominico, filólogo y helenista André-Jean Festugière comienza su excelente La esencia de la tragedia griega (Ariel, Barcelona, 1986, 126 páginas) con un aserto cuyo carácter es, creemos, irrecusable: “Tan sólo existe una tragedia en el mundo, la griega, la de los tres Trágicos griegos, Esquilo, Sófocles y Eurípides.” El resto se compone de dramas meramente burgueses, en gran medida irrelevantes, incluyendo en el conjunto las versiones, paráfrasis y adaptaciones que ha intentado un sinnúmero de autores (de Racine a Gide) cuyo resultado, comparado con los modelos originales, es insatisfactorio a ojos vista. El héroe trágico, pues, a estar con Festugière, no puede hallar residencia más adecuada a su índole que las obras de los tres grandes trágicos.

A propósito de la poeta argentina Sofía Castillón

Alguna vez, a propósito de la obra del eximio poeta argentino Luis Benítez, hemos comentado (roguemos se nos disculpe recaer en la descortesía de la autorreferencia) el concepto de aquello que podríamos definir como “poesía ontológica” o “trascendente”. En al ámbito argentino se podrían citar los nombres, sin demasiado margen de discusión, de Antonio Porchia, Alberto Boco, Alberto Girri, Roberto Juarroz y, por cierto y con entera justicia, Luis Benítez. Hijos de la ira (1944), del español Dámaso Alonso, es un ejemplo acendrado y difícil de igualar.

LA MIRADA DE EDIPO

Permítasenos comenzar este esbozo de ideas con una apostilla de orden personal: hace ya algunos años, el poeta y amigo Daniel Muxica (de quien ya habrá oportunidad de profundizar en su obra como se merece) tuvo la generosidad –un rasgo constitutivo de su persona y que se mantuvo inalterable hasta el fin de sus días- de acercarme un verso de Hölderlin que yo desconocía (huelga aclarar: como tantos versos, materias y autores que ignoro) y hacerme saber su procedencia. De hecho, uno de sus poemas (el que lleva por título "Nostalgia”, perteneciente al libro El poder de la música, Stephen & Bloom, Buenos Aires, 1983, 60 páginas) lleva ese verso como epígrafe: “Quizás el rey Edipo tenga un ojo de más”. La perplejidad –la fecunda perplejidad- se instala en el ánimo de quienquiera indague en el sentido de tal verso: ¿cómo es posible que Edipo, cegado por propia mano y desbordante culpa, ostente, aun así, un ojo de más, un ojo suplementario, un ojo con el que ve un horizonte que trasciende la mirada de los simples mortales? El presente borrador es un intento que aspira –sólo aspira- a responder a tamaño interrogante.

Las tres Electras

El primer ensayo de la edición original de Cuestiones estéticas (Librería Paul Ollendorff, 292 páginas, 1911), de Alfonso Reyes, se titula “Las tres Electras del teatro ateniense”, y está dedicado al maestro dominicano Pedro Henríquez Ureña (tiempo después, Henríquez Ureña recordaría aquellos años diciendo: “Leíamos a los griegos, que fueron nuestra pasión”). No se nos escapa –más bien nos desasosiega- que abordar un tema que Alfonso Reyes ya ha transitado no sólo supone una osadía, sino que linda con la más crasa irreverencia. Acaso lo único que atempera el atrevimiento –y éste, incluso y tal vez, no del todo admisible- es que no sólo a cada generación, sino a cada lector le asiste el inalienable derecho de aportar su propia lectura a las lecturas consagradas por los ilustres dómines del pasado con la modesta expectativa de reanimar, matizar o recrear un texto clásico.

Desempolvar los mitos

Según noticias, este año, la reposición en el Festival de Bayreuth de la tetralogía El anillo del Nibelungo (El oro del Rin, La valquiria, Sigfrido y El ocaso de los dioses, estrenada en su integridad, allí mismo en 1876) ha sido un absoluto desastre en su faceta dramática y atrezzo; en cuanto a la musical, ha ido transcurriendo, conocidas las colosales dificultades que presenta cada una de las piezas, con una discreta dignidad.

"El Grinch": Soy malo y lo disfruto

Por Juan Samaja

Esta película de animación es una adaptación del cuento infantil ¡Cómo el Grinch robó la Navidad! (1957), escrito por el autor Theodor Seuss Geisel, más conocido como el Dr. Seuss.

"La intuición y la sensibilidad del artista" por Edvardo Zeind Palafox

Ya sólo encuentro sosiego y goce en los clásicos latinos y griegos, en la "Biblia de Jerusalén" y en los clásicos castellanos. Ciertamente me place más Calderón de la Barca, queridísimo en Alemania, que Lope de Vega, más gustado en países como Francia y España, donde nació. También soy aficionado a los intrincados axiomas y conceptos de Kant, que a pesar de ser difíciles de intelegir, "enseñan a pensar", como dice mi maestro el doctor Óscar Villarreal Reyna, teólogo, pedagogo y ensayista al que debo mi sólida formación filosófica.

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LA MEMORIA DE LA MIRADA

Uno de los posibles y múltiples modos de acceder o, al menos, atisbar el genuino fenómeno literario (y tal es el caso de Alberto Boco: un fenómeno inequívocamente genuino y literario, como se constata en su reciente antología de poemas, titulada Enigmática gracia de las cosas) sería establecer, grosso modo, cuál de los cinco sentidos predomina en la producción de un autor. Acaso un par de ejemplos, entre tantos, resulten lo suficientemente ilustrativos: Proust huele y transmite con admirable –y aún no igualada- precisión la textura y los matices de cada aroma: el césped recién cortado, la pátina que deja la lluvia sobre el empedrado de las calles parisinas y hasta las fachadas de las catedrales; en la cadencia de la prosa faulknereana, por su parte, cada sonido halla su asiento y todo murmullo hace su habitación: las frases astilladas de un débil mental, la crepitación de un vestido de seda o el estruendo de un martillo que hunde los clavos sobre la tapa de un ataúd. La poesía de Boco, en principio, mira; mira con ojos incendiados y voraces.

LUIS BENÍTEZ: UNA POÉTICA DE LA INDAGACIÓN

“Se conoce mucho acerca de la relación entre filosofía y poesía. Pero no sabemos nada del diálogo entre el poeta y el pensador…”

Martin Heidegger, ¿Qué es metafísica?

EL ESCRITOR SECRETO – José Bianco (1ª parte)

¿Qué es esa figura a la que se suele denominar, con exceso o defecto de pertinencia, escritor secreto, en qué consisten los rasgos que lo configuran y lo velan, la circundante vocinglería que lo sofoca al tiempo que lo confina a un plano subsidiario, discreto, recóndito? Es una recurrencia interrogativa que consiente una variedad de respuestas: un escritor secreto puede ser aquel que elige hurtarse al ingente ditirambo de la autopromoción; quien privilegia sus propios requerimientos por sobre las demandas de un grupo editorial; alguien cuyas obras, aun de excelente factura, quedan relegadas del relumbrón de sucesivas reediciones, del módico placebo de un premio literario o de la provisoria eternidad de una recensión en los suplementos culturales al uso; definiciones todas ellas que no agotan una enumeración que podría ser tan profusa como fastidiosa.

"Dársena", de Pedro López Lara

Ediciones de La Discreta, 2022

El poeta Pedro López Lara ha publicado recientemente el libro Dársena bajo el sello editorial La Discreta. Este poemario es la tercera entrega de un autor que desde hace años ha ido construyendo en la intimidad de su silencio creativo una extensa obra poética. A partir de 2021 hemos ido conociendo su producción literaria, con la publicación de Destiempo (Premio de Poesía Rafael Morales) y Meandros, títulos a los que se sumó este 2022 el poemario que nos ocupa. Debe anotarse aquí que al elenco de obras de López Lara hay que añadir un nuevo libro, Escombros, aparecido el pasado mes de mayo. El autor fue además galardonado en 2021 con el Premio Ciudad de Alcalá de Poesía por una obra, Museo, que aún permanece inédita.

Corporate: El despiadado universo de la empresa

Película dirigida por Nicolas Silhol y protagonizada por Céline Sallette (El hombre del corazón de hierro), Lambert Wilson (Las confesiones) y Stéphane De Groodt (Chacun sa vie), entre otros. 

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