Nuestro poema de cada día
El poema "Paso" de Federico García Lorca describe la procesión de la Virgen de la Soledad en Sevilla, utilizando imágenes visuales y sonoras que evocan su majestuosidad. "Saeta", por otro lado, presenta un Cristo moreno, simbolizando el sufrimiento y la devoción del pueblo andaluz. Ambos reflejan la profunda conexión entre fe y cultura.
Reseña del poemario "Formas del agua", de Presina Pereiro. Mahalta Ediciones (Ciudad Real, 2026)
Existen libros que no se limitan a ser leídos, sino que exigen ser habitados. Libros que no se ofrecen al lector como una sucesión de poemas, sino como una atmósfera moral y simbólica donde el ser humano reconoce, bajo la apariencia de otras palabras, sus propias incertidumbres, sus pérdidas, sus nostalgias y sus preguntas esenciales. "Formas del agua", de Presina Pereiro, pertenece precisamente a esa rara estirpe de obras que convierten la experiencia íntima en territorio compartido y la emoción individual en una forma superior de conocimiento.
PLAZA DE GUIPÚZCOA
Dicen que se aprende más de la desgracia que de la felicidad. Que el sufrimiento te ayuda a evolucionar. Cuando maduras como ser humano, priorizas lo importante y desechas lo superficial. Vale, suena bien. Muy crecimiento personal “new age”.
OPINIONES DE UN LECTOR
Editorial Renacimiento. 2026
EL MAGISTERIO DE LOS ÁRBOLES de Javier Gilabert. Editorial Renacimiento, Espuela de Plata. 2026. De 17x24 centímetros. Premio XXXI Certamen de Letras Hispánicas Rafael de Cózar. 75 páginas y 43 poemas, repartidos en dos partes: El primer árbol con 14 poemas y El magisterio de los árboles con 29 poemas. Aquí el mejor amigo del poeta no es un perro, sino un árbol, con su enseñanza y magisterio, como metáforas que aglutinan su poética. El libro está dedicado a sus amigos, su brújula en los momentos difíciles. Una cita de Herman Hesse abre el libro. «Los libros son santuarios. Quien sabe hablar con ellos, quien sabe escucharlos, aprenden la verdad. (...)» La primera parte nos recibe con una cita de Roberto Juarroz: «La vida dibuja un árbol y la muerte dibuja otro.» El poemario tiene algo de bosque y panegírico, de alabanza y oración, de homenaje-funeral que loa a un padre que se hace árbol y símbolo de vida y consuelo, como sus amigos, que son otro refugio dentro de su jardín espiritual y lingüístico. Un libro que pretende “asimilar el vacío”. Este libro es el tiesto en el que el poeta se ha hecho poesía bonsái, se ha dado forma y se ha esculpido en cada verso hasta transformarse, como Dafne, salvando las distancias con el mito, en otro árbol de palabras y hojas escritas. Porque el poemario es una metamorfosis emocional del poeta y de su mundo interior que se trasplanta al lenguaje compost, y con él, también lo hacemos sus lectores. Como si sucediese un milagro, un lugar donde busca el arraigo de los recuerdos y los amigos para no desarraigarse de la vida y su sentido. En él se mezclan, como dos corrientes marinas, meditación y contemplación, la espiritualidad o transcendencia oriental japonesa con la espiritualidad o transcendencia occidental, de herencia más católica. Por lo que tiene algo de oración o rezo, de búsqueda de lo importante, de tintineo divino y humano, de tintineo contemplativo y experimental.
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Ed. Akal 2013
La editorial que hoy nos ocupa y preocupa, nos ofrece, dentro de su eximia cualidad, una obra auténticamente extraordinaria, y, es por ello por lo que califico de matrícula de honor al esfuerzo realizado. En los albores del siglo VIII europeo, el continente estaba desperezándose y tratando de metabolizar todo lo que ha padecido en los últimos 400 años, desde la destrucción del Imperio Romano de Occidente (476 d.C.) por los hérulos del Rey Odoacro/Audawakrs (‘que busca la riqueza’. Ca. 433-403), quien depondría al último emperador de occidente llamado Rómulo Augústulo (ca. 462-¿post 511? Emperador entre el 31 de octubre de 475, hasta el 4 de septiembre de 476); derrotado el germano citado por el ostrogodo Flavio Teodorico “el Grande” (454-30 de agosto de 526), en el año 489; y luego continuado el desaguisado antirromano por los visigodos del Rey Alarico II (458-507).
Nuestro poema de cada día
El poema de Federico García Lorca presenta a Sevilla como una ciudad llena de sensualidad y dolor, contrastándola con Córdoba, asociada a la muerte. Utiliza imágenes vívidas y una métrica heterométrica para explorar la Semana Santa, fusionando elementos mitológicos y dionisíacos que reflejan la complejidad emocional de las tradiciones andaluzas.
Editorial Cántico. 2025
Escribir, al igual que vivir, en estos tiempos de absoluta globalización, de intereses espurios, donde Narciso, tan de culto al cuerpo, campa a sus anchas y se abandona el espíritu; donde el dinero es la única razón de la existencia, como comprenderán, amigos lectores, es asunto de una cierta complejidad. Sin embargo, hay ocasiones en que surge o se encuentra uno en el camino con la sabiduría y una honda meditación sobre nuestro mundo actual a través de dos conceptos universales como lo son “mística” y “compasión”, de tal manera que la esperanza parece renacer de las cenizas en las que estamos convirtiendo a nuestro planeta.
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