www.todoliteratura.es

La plaza de Poe

El 6 de octubre en la NOCHE POE, se dió a conocer al ganador y finalistas del III Certamen joven de relato. Cuentos y bestias. Los organizadores dan la más sincera enhorabuena a los jóvenes autores en su propio nombre y en el de todos los colaboradores: ACE, Casa del lector, El marcapáginas. editorial Funambulista y IED Madrid.

En el III Certamen joven de relato CUENTOS Y BESTIAS de este año (14-25 años) colaboran varias entidades culturales: La plaza de Poe, ACE, IED, Casa del Lector, Fundación Germán Sanchez Ruiperez, editorial Funambulista, etc. Es un certamen que, como en los últimos dos años, el ganador NO se lleva una tablet a casa sino que estudia becado, lee su relato en radios literarias, publica junto a los finalistas un libro que luego se distribuye en librerías, firma en la Feria del libro de Madrid, etc. Es una manera de fomentar la escritura entre los más jóvenes y acercarles al oficio de escritor. El certamen finaliza en septiembre.

  • 1

Un año más, La Plaza de Poe organiza un certamen joven de relato para fomentar la escritura entre los jóvenes. Su objetivo es que estos primerizos escritores demuestren que lo suyo es escribir, escribir como lo haría una bestia.

FIRMA INVITADA

Por Eva Losada Casanova

Cuando hablo de la intencionalidad de la escritura, mi memoria regresa una y otra vez, como niño hambriento, a uno de los grandes personajes del escritor madrileño Luis Landero. Recuerdo como, a lo largo de la lectura de El guitarrista, este personaje se pasea por los rincones de su vida exclamando a los cuatro vientos que está escribiendo una novela, lo hace con una mezcla de altanería y desasosiego. ¡La novela del eterno novelista! Aquella que no solo nunca se acaba sino que comienza cien veces, quizá mil. La edad temprana es ese campo de cultivo en el que la romántica idea de ser escritores va y viene como una cometa. Colorida y libre. Queda muy bien hacer volar nuestra cometa mientras compartimos unas tapas en un bar o bajo un hipnótico y peligroso cielo estrellado. El problema es que llega un momento en el que ese trozo de tela se hace pequeño en un cielo limpio y azul o bien cae en picado y descompuesto a nuestros pies.