05/03/2026@13:31:00
Decía Vargas Llosa, en su discurso de aceptación del Premio Nobel en Estocolmo, que lo más importante que le había sucedido en la vida era aprende a leer. Sin duda, algo parecido podríamos esgrimir de las memorias de este antihéroe de la edición que es Enrique Murillo por cómo nos narra su vida entregada a la literatura. A sus ochenta años echa la vista atrás, y lo hace con la tranquilidad de aquel que no tiene nada que perder a la hora de poner en juego a su memoria y entresacar de su saco vital aquello que es más reseñable de cara al lector que se acerque a su libro.