Un político diría que la humildad está sobrevalorada. Ni siquiera es una virtud cardinal. Recordemos que son: la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza. Ni siquiera teologal: fe, esperanza y caridad. A lo mejor la humildad tiene un poco de cada una de esas virtudes. Azucena del Valle desgrana en su artículo "La humildad" el sermón del cura de su pueblo que está cerca de las montañas.